BITÁCORA DE UN NÁUFRAGO INDIGNADO



Desde una isla casi desierta, un Robinson en el océano de la globalización. Atento/conectado/indignado veo pasar el mundo nada indiferente. Una verbena, un gran guiñol, un despropósito… Mas no puedo huir del sinsentido; estoy enganchado al destino de los demasiado humanos. Estoy condenado a pensar el mundo y verterlo en palabras y lanzarlo al mar en botellas de ceros y unos.



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domingo, 10 de julio de 2016

Rebelion con R de Ribagorza

Las elecciones del 26J de 2016 nos han dado de bruces con la España real. No obstante, yo prefiero la España ideal que aparece reflejada en este relato publicado en Jaime Miñana. Bitácora a la deriva. Para una rebelión. Madrid, Esto no es Berlín, 2015.


Plaza Mayor de Graus, capital de la Ribagorza (Huesca)  
         Desde los Condes de la Ribagorza hasta la Segunda República habían gobernado las gentes de orden. Hasta las elecciones del 12 de abril de 1931. Ganaron los liberales, pero el tsunami tricolor aupó al gobierno municipal a la minoría republicana solo dos días después. El barbudo Joaquín Costa descabalgó la efigie lampiña de Alfonso XIII del salón de plenos; la modernidad irrumpía inesperadamente, el sueño anticaciquil y libertario estaba más cerca... Paradójicamente la revolución llegó con la sublevación fascista, neutralizada por un comité revolucionario de mayoría ácrata. Se eliminaron los vestigios del Antiguo Régimen –los curas-, poniendo en marcha en septiembre un proceso colectivizador de cooperativas y bonos que tuvo tan modélico funcionamiento como resultados brillantes en agricultura, sanidad y cultura. Así retrataba Alardo Prats y Beltrán la más ejemplar Colectividad de Aragón: Graus todo es una colmena de gentes laboriosas y abnegadas, regida por los toques de la sirena, que marca las horas de trabajo y de descanso a todos los vecinos. (…) El pueblo es un todo económico al servicio del bien común y de los intereses colectivos. El Secretario general de aquella iniciativa, compañero Emilio Portella, fomentó servicios de imprenta, librería, biblioteca, Escuela de Bellas Artes y Oficios, incluso una colonia para niños refugiados y sus maestros en las afueras del pueblo; se mejoró la producción en todas las áreas, con granjas de pollos y cerdos inspiradas en avanzadas instalaciones norteamericanas, molino renovado, moderna maquinaria para hacer más productivo el campo, industrialización de los aprovechamientos ganaderos... Habían desaparecido los bancos a favor de la Caja de la Colectividad y también los partidos políticos, trabajando la UGT y CNT codo a codo. En 1937 la población de capital ribagorzana era de 3.400 habitantes, más o menos los que hoy tiene; de los 700 vecinos todos eran colectivistas excepto 160.
Venció Franco, barrió los sueños libertarios y liquidó a todos los enemigos de la cristiana civilización. Se impuso un orden de cornetas y sotanas. Cuatro décadas de oscurantismo y castración total que clausuraron en Graus las elecciones municipales de 1979: 4 concejales socialistas, 7 de UCD. Desde 1983 a 2011, salvo un interregno de la derecha aliada (1991-95), gobernó el PSOE en el municipio. Aparentemente aquel pueblo había ido cambiando al ritmo del país, pero sus corrientes subterráneas eran más profundas. Sobre el freático libertario desde los ochenta habían ido fluyendo neorurales, colonos extranjeros, alternativos y jóvenes profesionales en busca de un Dorado sostenible. Los gobiernos democráticos habían mejorado infraestructuras y servicios, activando la vida cultural, aunque no lo suficiente para una creciente masa de ciudadanos inquietos. Ellos no se conformaban con el grado de bienestar alcanzado, querían intervenir en las decisiones (como en la Revolución hoplita que propició la primigenia democracia en la Antigua Grecia). Elisa Aventín fue la líder necesaria y suficiente de aquel movimiento. Aglutinó esa amalgama heterogénea de edades y profesiones, las ilusionó en pos de un cambio real al que se fueron sumando muchos otros. Su candidatura municipal se fue alumbrando desde las navidades estando lista para la primavera de 2011 con un programa fundamentado en la activa participación ciudadana, los servicios sociales y la promoción de la cultura.
Graus era terreno abonado. Se había ido desarrollando allí un tejido de asociaciones que abarcaban la agricultura ecológica, el artesanado, la música, la recuperación de las tradiciones, el folclore y la lengua de la Ribagorza, la poesía, el cine, incluso las tecnologías avanzadas. Los días se llenaban de acontecimientos espontáneos que culminaban los fines de semana con una maraña de conciertos, recitales y concursos varios. No había pueblo en Aragón, quizá en España, cuyos tres millares de habitantes resonasen tanto. Durante la campaña electoral de las municipales los “encuentros” –no le gustaba la palabra mítines- de Elisa Aventín y su candidatura “Graus para los ciudadanos” levantaron una gran expectación, más allá de las lindes ribagorzanas igualmente. Se fue corriendo la voz y vinieron al Ésera gentes de todo Aragón, Cataluña y otros lugares, jóvenes muchos de ellos. El efecto Aventín propició que los diferentes colectivos se aglutinasen: empresarios y gentes de orden con el PP, caciques, aprovechados e ingenuos aragonesistas en torno a Convergencia Democrática de Aragón (la mayor empresa de colocación de Aragón)… “Graus para los ciudadanos” empezaba a agrupar a la izquierda, alternativos y progresistas en general, hasta los abertzales de la Chunta. Elisa tenía discurso y sabía transmitirlo con gancho. Era una storyteller, como dicen en América. Había estudiado Filología hispánica en Zaragoza logrando una plaza en el instituto de su pueblo, donde era respetada y querida. La candidata tenía familiares en Barcelona, que le pusieron en contacto con el colectivo Attac, donde se postulaba que otra economía era posible más allá del control de los mercados financieros globalizados. También entabló relación con el colectivo “Democracia Real Ya”, germen del movimiento de los Indignados, que explotó en Graus el 15 de mayo de 2011 en una nutrida manifestación festiva con la candidata a la cabeza.
La exhibición de poderío popular puso en guardia a todos los partidos en la recta final de campaña. El PP mostró su rostro más civilizado y moderno, el PSOE y la Chunta quisieron contagiarse del efecto sin saber cómo mientras Convergencia Democrática seguía a lo suyo. Los socialistas quisieron atraerse a Elisa, pero ésta se distanció más de un modus operandi que consideraba anticuado y corrupto. La Aventín hablaba del PPOE, de la dictadura de unos aparatos de los partidos que designaban a los candidatos y marcaban sus pautas de acutación al margen de los intereses de los ciudadanos. “Graus para los ciudadanos” sí los tenía en cuenta, aspiraba a gobernar para ellos. El mensaje estaba calando mientras se aproximaba la hora de la verdad. Fue un día primaveral, suave y despejado, con el embalse de Barasona a rebosar. La participación fue más elevada de lo normal, rozando el 80 %. Había expectación en la localidad, como bien demostró la presencia extra de medios de comunicación no sólo aragoneses. El resultado no defraudó esas expectativas; “Graus para los ciudadanos” se hizo con 5 concejales, 3 el PP, 2 el PSOE y 1 CDA. La candidatura de Elisa Aventín había ganado claramente las elecciones siendo recibida con una gran manifestación de júbilo en el momento en que la hicieron salir al balcón del Ayuntamiento, vitoreada por una muchedumbre que dejaba pequeña la Plaza Mayor de la villa. Aunque el PP intentó promover una alianza de los partidos convencionales contra la opción ganadora, los socialistas no podían ir contra una buena parte de su electorado que se había decantado por la nueva agrupación ciudadana.

El sábado 11 de junio de 2011 Elisa Aventín recogió la vara de alcaldesa de la antigua regidora del PSOE ante un inusitado despliegue de medios. Muchos ojos, no solo de Graus, estaban puestos en ella, pues significaba la primera victoria con traducción política del movimiento ciudadano que cristalizó en el 15-M. Sus primeras medidas tendieron a desprenderse de los privilegios –sueldos, dietas y otras ventajas- que tenían los miembros de la corporación, ajustándolos a la verdadera dedicación. Siguieron otros decretos de Alcaldía que racionalizaban la gestión de los centros municipales, se designaban puestos y conformaban comisiones con ciudadanos preparados, saltándose la tradicional cuota reservada exclusivamente a los partidos. Se abrió el abanico para que todos tuvieran oportunidades, al margen de su filiación política. Hubo también fructíferas reuniones con empresarios de diversos sectores –que quedaron gratamente sorprendidos-, asociaciones culturales y técnicos para desarrollar la imagen y marca de Graus. La capital de la Ribagorza se había convertido en todo un símbolo del gobierno de los ciudadanos en España traduciéndose eso en un considerable incremento de los visitantes. También se notó en la participación entusiasta del pueblo en los eventos culturales, como el festival Nocte, con sus espectáculos de danza, circo, teatro y música más concurridos y celebrados que nunca o las fiestas de septiembre que alcanzaron un brillo y una algarabía comunitaria desconocidos. La Ciudadana Alcaldesa, como se le empezó a conocer, había catalizado las energías positivas del pueblo y las estaba canalizando en iniciativas eficientes, siempre bajo el principio de la participación colectiva. Hasta los sectores productivos y hosteleros, tradicionalmente vinculados a la derecha, estaban contentos con los resultados de aquel verano excepcional para la promoción de sus productos. La febril actividad del equipo gobernante estaba dando sus frutos, abriendo paso además a los jóvenes emprendedores que empezaban a aprovechar esta favorable coyuntura en un contexto general de aguda crisis. Elisa Aventín, que había hecho añicos el prejuicio de una izquierda alternativa funcionarial y gravosa para la economía, fue requerida por los medios de todo el país. Algunos historiadores la relacionaron con los éxitos económicos de la Colectividad de Graus durante la Guerra Civil… En cualquier caso, se había convertido en todo un símbolo de que otra manera de gobernar, al margen de los partidos y sus intereses, era posible. Precisamente las siglas tradicionales empezaron a ponerse nerviosas e incluso la Ciudadana Alcaldesa recibió alguna oferta socialdemócrata que declinó… Al mismo tiempo, los grausinos y no pocos ciudadanos anónimos le transmitían por todas las vías –correos electrónicos, redes sociales, etc.- un mensaje insistente: “sigue así, no nos decepciones”. 

martes, 26 de mayo de 2015

MARIANO RAJOY, EL GRAN ALIADO DEL CAMBIO

Llevo mucho tiempo sin escribir en este blog. Me he cansado de esgrimir palabras... Me cuesta tanto salir de mi buscada placidez en mi refugio isleño.... Pero esta vez quiero hacerlo para celebrar el triunfo de la ira popular contra esos miserables que forzaron mi abandono de España.

El cambio está en marcha. Incluso a pesar del recambio que alienta el establishmet (el lavado de cara del PSOE, Ciudadanos....); por eso, para que la verdadera democracia se asiente, es importante que el PP mantenga su rumbo. Aunque os parezca paradójico, nuestro principal aliado se llama Mariano Rajoy: él, con su táctica de avestruz, con su empecinada ceguera es el garante de que la marea popular siga avanzando. Los medios moderados y los partidarios del régimen claman por una renovación del partido gobernante. No caigáis en esa trampa; necesitamos un PP cavernícola para salir de la caverna del 78, para rescatar la democracia secuestrada por ese conglomerado de intereses financieros, mediáticos y políticos. Esa Trinidad que mi amigo Hernán Ruiz tan bien retratara en Aragón.

Rajoy representa a tantos corruptos aterrorizados ante la tesitura de perder la inmunidad que muestre sus vergüenzas, Mariano es la pasmosa mediocridad que ha dominado tantos consejos de empresa, cargos de la administración, puestos de responsabilidad en la universidad, en el deporte, en los sindicatos.... Rajoy es la imagen miserable de una España atrasada y deshonesta que, en algunos casos (no en el actual presidente, claro), se presenta con afeites de modernidad... Debajo del desparpajo almodovariano palpitan los nuevos herederos del Lazarillo de Tormes y los espantajos de Valle-Inclán o Berlanga; parafresando al regeneracionista Costa: hay que echar siete llaves a esa impostura....

Por ello es necesario que Don Tancredo siga enrocado, al menos hasta las elecciones generales de finales de 2015 (o cuando sean) para que el edificio del régimen -dorado por fuera podrido por dentro- se vaya desdorando con el paso de los días hasta quedar hecho unos zorros. Mariano no te vayas, te necesitamos para hacer un país en las antípodas del que tú pretendías (la dichosa marca España), de ese sueño neoliberal -aqui más bien descarado saqueo de oligarquías- que para nosotros es pesadilla. Mandémosle todos a nuestro querido presidente un SMS que suene como un SOS: "Mariano, sé fuerte, resiste".


martes, 27 de enero de 2015

EL CORAZÓN DEL CAIMÁN, CUANDO GALDÓS SE HACE CUBISTA


Tiempos extraños. En plena era transmedia las estanterías de la FNAC y el Corte Inglés rebosan “neogaldosianismo garbancero” (esta vez sí tiene sentido el injusto insulto de Valle-Inclán a Don Benito). El corazón del caimán se ha hecho un hueco en esos anaqueles pero es otra cosa. Absorbe lo mejor de Galdós siendo una novela del mejor siglo XX, con todo el mérito que supone en medio de una literatura mainstream anclada en el siglo de Comte. Pilar Ruiz es una narradora de pulso certero, cuyo relato se traza con calculado tiralíneas sin dejar rastro, dotando a ese sólido esqueleto de músculos y venas por donde discurre la vida fabulada. Arquitectura narrativa para la ajetreada existencia de unos personajes creíbles, humanos, cercanos: vivos. Un texto de apariencia sencilla, pero de gran complejidad, como las películas de John Ford, Lubitsch o Howard Hawks. El corazón del caimán es como el mejor cubismo: te olvidas de los planos analíticos para adentrarte en el interior del bodegón que reta tu mirada extraviada; hueles la manzana, saboreas la pipa, hasta llegas a leer el periódico del collage… No es casual la alusión al movimiento de Picasso y Braque, porque esta novela tiene algo de cubista en su estructura fragmentada, asincrónica, entretejida de sugerentes planos espaciotemporales. Esta asimilación de las enseñanzas de Einstein –que no por casualidad alumbraron el citado movimiento pictórico- sitúa a la narración de Pilar Ruiz en el corazón del siglo XX, contrastando con un retardatario panorama actual que ha corrido el palito del anuario romano hacia la izquierda. Así pues, este relato histórico es un alegato de modernidad en pleno éxtasis neodickensiano, discurriendo por su arteria literaria el legado de la lost generation y de los escritores que trascendieron el realismo del que también es heredera.

Dicho en términos cinematográficos, estamos ante un relato manierista, de esos que evolucionaron desde la solidez del clasicismo hacia la consciencia del artificio con sentido, como las películas del último John Ford, del Hitchcock maduro o del mejor Douglas Sirk. En medio del garbanzal ibérico ha brotado una novelista moderna manierista cubriendo un hueco que se hacía esperar. Estamos ante una obra plenamente consciente, no solo en su diseño narrativo, también en la cuidada elección de cada palabra, en el estudiado tono y discurrir de los personajes. Una narración que da pie a múltiples lecturas, como los planos de un cuadro de Juan Gris; posiblemente determinados lectores se quedarán en la primera capa, pero se ofrece la posibilidad de adentrarse en otras sucesivas que la convierten en crónica libertaria del desastre del 98, epopeya de mujeres fuertes más allá de la ortodoxia feminista, soterrada crónica de amour fou o indignado testimonio de la endémica miseria de ser español. Resulta, de hecho, muy sugerente mirar la actualidad desde el crítico espejo histórico que se nos ofrece en este libro sembrado de cargas de profundidad contra el establishment… Pilar Ruiz es capaz de proponer este y otros juegos respetando el marco “femenino melodramático” que impone una editorial con vocación mayoritaria; pero eso es solo el cascarón que alberga una propuesta mucho más atrevida, larvada de guiños al lector avisado ya en los nombres: el hada Ada, el nada victorioso Víctor, la negra Pompeya (Manet llamó a la de su cuaro Olympia) que es un yacimiento de sabiduría afrocubana…; por no hablar de la institutriz Antoinette Doinel y otras alusiones que generan más pliegues de lectura más allá de los espejos planos del realismo melodramático de partida. Quizá todo este cóctel, también genérico (aventuras, melodrama, crónica histórica, comedia, tragedia…), esa vena lúdica sean inevitablemente posmodernos –nadie escapa a su tiempo-, pero esta aventura literaria es principalmente hija de esa modernidad avanzada que en cine se expande desde Ciudadano Kane y en literatura debe mucho a Conrad, cuyo corazón late en las tinieblas de esta obra luminosa.


                                 


lunes, 1 de diciembre de 2014

LAS BACTERIAS DEL CAMBIO SE HAN ACTIVADO


Hace ya casi dos años, cuando finalizaba el mes que hoy comienza, reflexionábamos sobre el primer año de Rajoy en el gobierno, habiendo dejado un panorama parecido al paso del caballo de Atila.... Entonces detectábamos la activación de una ciudadanía que ha ido in crescendo en participación, protesta y acciones. He aquí el párrato que podéis encontrar en un post del 30.11.2012 que se encabezaba con el título profético de "Las bacterias del cambio":

<<La derecha parece gobernar para un país de los tiempos de Paco Martínez Soria (...). No se han enterado que en este país existen amplios sectores de ciudadanos más preparados e instruidos que nunca -incluso nuestra emigración es ahora selectiva-, que se informan en Internet y que no van a tragar las falacias y maniobras torticeras del poder. Empieza a haber más ciudadanos conscientes que súbditos.. Debajo del suelo quemado por Rajoy las bacterias del cambio están muy activas y están alumbrando el humus para, parafreseando a Labordeta, "una tierra que ponga libertad">>. 

viernes, 14 de noviembre de 2014

IRA CIUDADANA Y TIERRA PROMETIDA

TAL COMO OS COMENTÉ, ME CUESTA AHORA EXPRESARME, POR ESO OS REMITO A LOS ARTÍCULOS DE MI QUERIDO HERNÁN RUIZ. 

ANTE EL CARIZ QUE ESTÁ TOMANDO ESTA DESCOMPOSICIÓN DEL RÉGIMEN DE LATROCINIO SISTÉMICO SUSCRIBO LO QUE AQUÍ SE DICE: 


Estamos sufriendo las siete plagas que van a dar al traste con el régimen del 78. La ira del pueblo (El País dixit) se ha encarnado en Podemos y sopla con furia, sin descanso. El temor está cambiando de bando hacia unos pocos que tienen mucho que perder. Pero el vendaval tiene que alcanzar una descomunal potencia para erradicar toda la miseria e inmundicia que se han ido acumulando en este país merced a las oligarquías vampíricas que se han ido sucediendo. Ellas dejaron pasar todos los trenes de la modernidad en su provecho, ellas montaron los sucesivos regímenes políticos, crueles unos, de apariencia democrática los menos. El último simulacro, el lampedusiano juego de la Transición: apariencia de cambio para que los que realmente mandan siguieran allí y, de paso, los verdugos y asesinos murieran en su cama mientras sus víctimas yacían sin ser llorados en las cunetas. Pacto desigual de los vencedores que dejaban participar en el convite de libertad vigilada a una izquierda que luego domesticaron, la de Felipe el giratorio, bendecido por Washington y Berlín. Así nos dejaron entrar en la EuroTierra de Promisión después de haber desmantelado la industria y la agricultura para no hacer peligrar el dominio francoalemán y convertirnos en reserva turística. Ahora Europa se ha convertido en vampira con acento teutón mientras nuestro desmantelamiento es total con la colaboración del gobierno más inepto y miserable. Y en esto llegó la profecía (15M) y finalmente la ira ciudadana.

No nos engañemos, ese huracán sanador no solo tiene que barrer la mafia políticofinanciera dominante, también arrancar las raíces de un mal muy arraigado en los comportamientos adquiridos de los españoles. Las conductas fraguadas durante la larga noche del franquismo han continuado en los nuevos próceres democráticos: autoritarismo, prepotencia, prevaricaciones, enchufismos y endogamias, lucro a partir del cargo, etc. Y eso ha afectado a muchos servidores públicos de responsabilidad inferior tanto como al tejido empresarial. Eso explica nuestra baja productividad en todos los frentes (también el científico), la endogamia de nuestros tejidos sociales, el desprecio de la excelencia, el machismo, el despilfarro, la falta de respeto a la naturaleza y a los animales, así como las pequeñas corrupciones de cada día. Es verdad que tenemos una herencia inquietante que viene de Roma y ha sido moldeada por el catolicismo indolente, pero me niego a pensar que sea determinista, que el español tenga el ADN del lazarillo de Tormes. Todo es cultura y la cultura política se conforma con leyes, educación y civismo. El vendaval regenerador tiene que acabar con esos usos y costumbres heredados de los paterfamilias, el cardenal Cisneros y las cacerías franquistas para alumbrar otros fundamentados en los comportamientos democráticos, honestos, excelentes, cívicos, solidarios, ecológicos, nada machistas ni endogámicos… Los dos aliados de ese reto son las leyes -la ley antitabaco y la de tráfico han demostrado hasta qué punto comportamientos incívicos se reconducen aquí- y la educación. Pero las leyes no podrán ser operativas sin el previo desmontaje del tinglado mafioso de compadreo entre poder económico y político, y para ello se requiere previamente desalojar a los protagonistas de la corrupción sistémica: no valen medidas cosméticas, el delincuente no puede perseguir el delito. Tampoco basta con cambiar a la cabeza visible, como ha hecho el PSOE colocando a un mascarón telegénico controlado por la “hija de un fontanero” que a su vez colocaron los presuntos fontaneros de los ERE. El tejido está infectado y requiere una regeneración total… Un cambio de régimen que tiene que protagonizar democráticamente la ciudadanía. Para eso están las urnas, que van apuntando en esa dirección... Luego, a través de un proceso constituyente, vendrán las leyes y el cumplimiento de los programas de regeneración, blindando los derechos sociales (educación y sanidad) y garantizando una participación democrática continuada y efectiva que fiscalice muy de cerca a los dirigentes con mecanismos revocatorios. Solo así, sin olvidar una reforma fiscal equitativa, España pasará de ser Corruptópolis a una democracia de alta intensidad. 

Aunque para alcanzar esa Tierra de Promisión los privilegiados tienen que ceder lo que no cedieron en la Transición y los verdugos franquistas (como Martín Villa, del PP, o el suegro de Gallardón) tienen que pagar. Entre tanto los partidarios de este latrocinio sistémico seguirán atacando con el grueso calibre del miedo, siempre en nombre de la preservación de nuestro sistema de libertades, a los que lo amenazan con “populismos, radicalismos, chavismos”… Me temo que la ciudadanía indignada no se traga estas milongas y por eso aquellos se van poniendo más nerviosos… Aunque resulte paradójico, el cambio cuenta con dos aliados importantes, Pedro Sánchez y, sobre todo, Don Tancredo Rajoy, ellos garantizan que sus partidos sigan apuntalando la “casta” y, por ello, una mayoría creciente de ciudadanos despiertos y responsables les irá abandonando con ira. La ira divina y las siete plagas auguraban en el Éxodo bíblico “una tierra donde mana leche y miel”… Decía Salvador de Madariaga que, “de todas las historias, la de España es la más triste, porque acaba mal”. A ver si podemos conjurar esa maldición.

                                                                Hernán Ruiz. Escritor




            

sábado, 28 de junio de 2014

RAJOY: ENTRE GAFE Y SHERIFF DE NOTTINGHAM

Llega el verano a la isla... En España también, caliente, muy tórrido... También en lo político. Al frente de la nave, cada vez más acosada por una ciudadanía que despierta, el Presidente más cretino de la democracia, que ya es decir...

Mi amigo Hernán Ruiz, bueno, en realidad es mi demiurgo, le ha dedicado un par de artículos a este híbrido entre gafe galaico (ave de mal agoiro) y aprendiz de cínico de vía estrecha...

"Rajoy el gafe" y "Robin y Mariano"




sábado, 7 de junio de 2014

EL IMPERIO CONTRAATACA: POR LA REPÚBLICA GALÁCTICA



Os escribo desde la isla, o quizá debiera decir la Galaxia. Estoy retirado pero activo. Sigo la actualidad del país, las demandas de la gente libre para que los ciudadanos podamos elegir todo, también el modelo de Estado que queramos en la Galaxia ibérica. 

Relacionado con estos desafíos galácticos, os quiero recomendar un artículo del escritor gallego Suso del Toro que me parece que da las claves de algunas cosas que están pasando en España: También os recomiendo los últimos artículos del blog Relatos ocultos de mi amigo Hernán Ruiz, creador de Plot 28.

Salud y República

Jaime Miñana

lunes, 10 de marzo de 2014

JORDI EVOLE ENTREVISTANDO A LOS MAGNATES: "TODO ES RELATO, ESTÚPIDO"

No suelo poner artículos ajenos en este blog, pero en este caso no tengo otro remedio, porque es un designio como si fuera divino. Y es que este artículo es de mi creador, Hernán Ruiz, que ha decidido salir a la palestra en el mismo periódico en el que yo me he fogueado desde el verano de 2010, El Periódico de Aragón. Esta es la versión íntegra de lo que luego se va a publican en un díptico que encontraréis en las páginas de ese diario zaragozano...




Tras la fuga ficcionalizada de Operación Palace, Jordi Évole vuelve al cuerpo a cuerpo periodístico. ¿La senda del periodismo de investigación? 

Decíamos en el anterior post que el fake sobre el 23-F era más veraz de lo que predicaba. Decimos ahora que el doblete de entrevistas, a Pedro J. Ramírez y Florentino Pérez, es mucho más ficción de lo que pretenden... 

El conductor de Salvados acosa a esos dos colosos, pero sucumbe por momentos a cierto complejo de Estocolmo/Madrid. ¿La fascinación del joven barcelonés ante un dinosaurio sagrado de la prensa de la Villa y Corte o ante el gran líder de su equipo rival, también de la Capital? El exdirector de El Mundo, con una ensayada sonrisa desdibujada en el contraplano, se presenta como el gran valedor de la verdad, el adalid del periodismo de investigación y su víctima propiciatoria... Tiene respuestas para todo, incluso para justificar ese editorial de Diario 16 en el que insinúa que a los etarras hay que tratarlos como a tigres y, en consecuencia, se justifica su aniquilamiento... No mucho después, tras haber jurado odio eterno al felipismo, iniciará la interesada campaña contra los GAL... Y eso por no hablar de la miserable teoría de la conspiración del 11-M, a la que va unido el linchamiento mediático del pobre comisario Ruiz... Jordi Évole no quiso hurgar en este episodio, revelador de los escasos escrúpulos del protomártir de la deontología periodística y de la libertad de expresión vestido de Ágata (¿el diablo no vestía de Prada?). 

Y Florentino... También entrevistado en su campo, en el sancta santorum del Bernabeu, pletórico de vitrinas con trofeos. El comunicador catalán domina la escenografía en sus entrevistas, pero esta vez el tycoon madrileño le gano la mano. Le llevó a su impoluto y desnudo despacho que era la metáfora del discurso que iba a desgranar sin despeinarse... Jordi le azuzó, pero Florentino, así a secas, supo presentarse como un trabajador a destajo (de 8.15 a 21 h.), hombre de familia (¿cómo se puede compaginar con esas jornadas de workalcoholic?). Florentino Pérez autopresentado como tipo normal, varón de sentido común... No me extraña que coincida con Rajoy en las cosas principales -otro prócer del menos común de los sentidos-: es magnífico que esos currantes que él genera (me dedico a crear trabajo las 24 horas del día, vino a decir...) ganen menos bregando más. Un tal Pérez (hasta su apellido responde a esa normalidad proclamada), hombre de centro -fue político de la UCD y dice que la política es lo que más le gusta: aquí fue sincero-, ciudadano moderado, incansable generador de riqueza, amigo de sindicalistas y socialistas, excepto de guerristas excéntricos y raros de IU, como Llamazares, que no entienden que él fue quien cambió el skyline de Madrid para que fuera un Nueva York manchego. El Señor Pérez, máximo accionista de un holding que gana 32 millones de euros al día pero que no sabe como gastarlos personalmente, porque siempre está en el despacho. Florentino de carne y hueso, el padre virtual de todos los niños del Tercer Mundo que vistan de blanco, el hombre que quiere retirarse en sus Fundaciones para buscar los ojos de ese pequeño colombiano que le llegaron al corazón....

Estos reportajes sobre Pedro J y Florentino son ejemplos, pues, del periodismo riguroso, del saber hacer en pos de la objetividad, de la entrevista que radiografía con sinceridad al personaje. La pura realidad, vamos. Lo del 23-F, eso sí que era ficción....

                                                                 Hernán Ruiz




lunes, 24 de febrero de 2014

OPERACIÓN PALACE DESVELA, MÁS ALLÁ DEL ARTIFICIO, EL STORYTELLING DEL RÉGIMEN DE LA TRANSICIÓN



Se debate en los medios sobre el fake del 23-F de Jordi Évole. Unos se indignan porque fueron engañados, otros dicen que tenía un mal guion, muchos lo alaban, otros, más institucionales, alertan de que no se puede jugar con estas cosas (¿sagradas?). Nadie cuestiona, ni siquiera los que se lo tragaron y llegaron incluso a tuitearlo, que ese falso documental es una ficción. 

Yo, como no creo en eso que llaman realidad, y mucho menos en la realidad política -siempre moldeada a gusto del Poder-, creo que Operación Palace es un storytelling bastante realista: si non é vero é ben trovato. ¿Qué más da si el golpe lo guionizaron en primera instancia los principales políticos de entonces y lo filmó el inefable Garci? Lo relevante es que sobre esos hechos, no alcanzaremos a saber hasta qué punto manipulados hasta que no se desclasifiquen los documentos, se construyó un relato oportunista: la heroización del Rey Juan Carlos I. Así, un príncipe incubado en las ¡ ensangrentadas cavernas del franquismo emergió como el el Salvador de la democracia amenazada. El nuevo régimen ya tenía su Hércules y su épica al tiempo que, de esta manera, quedaban velados sus orígenes dictatoriales. No era la primera vez que la Monarquía Hispánica lo hacía: el Emperador Carlos V también vinculó sus orígenes a los de Hércules y nos legó las célebres columnas hercúleas en nuestro emblema nacional. Mucho antes, Virgilio vinculó los orígenes del flamante imperio de Augusto a los tiempos heroicos helenos en la Eneida: los romanos descendían de Eneas, un héroe de Troya...

Este nuevo storytelling de Juan Carlos el Redentor fue tácitamente asumido por los medios de comunicación, los principales partidos, la enseñanza reglada y buena parte de la ciudadanía. Los que señalaban esa falacia eran entonces considerados antipatriotas y, lo que es peor, aguafiestas. Solo la megacrisis actual  ha empezado a hacer añicos ese relato oficial, aunque el establishment de la Transición se empecine en mantenerlo en pie como un espantajo que se cae a trozos... ¿Realidad o ficción? No nos engañó Évole, que en todo momento declaró que su fake era eso, falso. Nos engañaron desde 1981 con esa otra película llamada Monarquía parlamentaria, un oportuno invento para mantener a las oligarquías de siempre y los nuevos arribistas de la política.

miércoles, 12 de febrero de 2014

¿REALIDAD O FICCIÓN? A MODO DE DESPEDIDA



Me han ido brotando estos artículos desde 2010. Son, como yo, ficción para diseccionar críticamente la realidad. Hoy día eso que llaman realidad ha superado aquí a la ficción aproximándose al esperpento, que no es una grotesca estilización de la realidad española: es nuestra realidad. Nos estamos pudriendo y la “marca España” es el mayor sarcasmo del gobierno más vil de la pseudodemocracia juancarlista. Rajoy, gallego como Valle-Inclán y Franco, es un Max Estrella maquiavélico, la ficción que necesitaba el contubernio políticofinanciero para terminar de arrasar el país tras el preámbulo progrebuenrrollista de ZP. Mariano lleva a cabo, impertérrito, los mandatos de la Circe teutona que ha convertido en cerdos a los díscolos meridionales y al alicaído tigre celta. Somete a estos PIGS la Ama Merkel a una dieta de recortes sinfín y trabajo hasta los 67, mientras sus ciudadanos de primera gozan de derechos sociales y jubilación anticipada. Nuestro presidente es el porquero Eubedeo y, como él, contempla impotente cómo su piara es sumida por el agujero enorme de la crisis. Por ahí se va el sueño europeo que nos inoculó Felipe González, otro porquero que nos vendió a los intereses germanos por dos latas de aceite y un kilo de naranjas pero que, al menos, dejó un estado de bienestar (milagros de la socialdemocracia). Ahora Angelmania se ha quitado la careta, con la complicidad de sus socialdemócratas, para perpetrar un Rapto de Europa políticamente correcto; nada de panzerdivisiones ni stukas, le basta un arma letal, el euro o el arte de vender duros a diez pesetas.

Con ese beneplácito de Angela Circe, el porquero ibérico puede reinar sobre su hipotecada dehesa hasta convertirla en un yermo a mayor gloria de las vedettes del IBEX 35. Rajoy es un tirano banderas disfrazado de inane registrador de la sagrada propiedad, un aprendiz de Maquiavelo (por sus desaguisados los conoceréis…), un Zeus galaico fulminador: se escuda en sus titeristros con cartera para abrasarlos, sacrifica a sus adversarios, aparta a molestos plumillas… Pero sobre todo es maestro en el engaño (el pueblo español bien lo sabe); engañó al ilustrado tertuliano Wert para convertirle en muñeco del pimpampum de una ley que tenía su cuño, lo mismo que al listillo Gallardón haciéndole creer que, como heredero, debía congratularse con el ala derecha de la gaviota (“Alberto, a los progres ya los tienes ganados”…) y dejándole a los pies de dos caballos por desbocar, el aborto y la justicia en rebelión. Cazadores cazados, ambos están fulminados en su futuro político. Los restantes de su Gabinete son nenas y nenes más fieles que competentes, terminales de los lobbies militares, eléctricos e industriales…, matones sin pelos en la lengua (también) o mascarones de proa para cortar las olas indignadas y justificar lo injustificable (Miss Soraya Transparencia).  La derecha “preparada y buena gestora”, ahí la tenemos; otra descarada fábula entre un colectivo proclive a anegarnos con toneladas de eufemismos: derecha civilizada, centro, liberalismo, moderación, sensatez, emprendedores y PYMES, sentido común, patriotismo, externalización, marca España, mayoría silenciosa, creación de empleo, ciudadanos decentes… Lo que palpa la gente con un mínimo sentido crítico es que se destruye la clase media para alumbrar el precariado y se empuja a la generación mejor preparada de España hacia los aeropuertos. El porquero y sus gaviotas están haciendo el trabajo sucio para los señoritos de la Bolsa de Madrid y Doña Troika. Dejarán arrasada nuestra dehesa, pero qué más les da si tienen reservado un rinconcito en un Edén con portal giratorio: “Ande yo caliente”…

Esa es la realidad de la ficción de nuestra derecha. Siempre han creído que el país era su predio particular y ahora se afanan en saquearlo al máximo… Para justificarlo se valen de la mayoría de los terminales mediáticos que sueltan tinta de calamar: relatos de reformas necesarias, herencias envenenadas, izquierdas antisistema, sacrificios necesarios, transparencia y demás farfulla. Incluso sus antiguos aliados, aquellos que contribuyeron a auparles, son desterrados a la mínima disensión. Ha sido el avestruz Rajoy quien ha logrado dejar fuera de juego al águila Pedro J, algo que no pudo ni la felina inteligencia de Felipe. No es un hito muy revelador, porque la libertad de prensa había sido asesinada desde el momento en que las gaviotas anidaron en la Moncloa (secuestro de RTVE, preguntas pactadas, plasmas, maná institucional para los nuestros... ). Ramírez no es el protomártir del periodismo de investigación, sino un alquimista del Poder que ha sucumbido víctima de su propia pócima. Que se prepare Mariano, porque escarbará en el estiércol que vaya dejando y se lo irá tirando hasta su tumba. La suerte rajoyana está echada para la Historia, pero a él le trae sin cuidado porque se fumará un puro recostado en Telefónica, Sacyr o en la Ciudad del Santander.


Marca España, realidad de nuestra ficción, mísera ficción de una cotidianidad empobrecida. Esperpento: contribuyentes y PYMES pagando los vidrios rotos del bucanerismo políticofinanciero, pobreza rampante, derechos sociales y salarios en merma, evasores y beautiful people indultados, la Iglesia sacando tajada con un Papa guay, periodistas paniaguados, incompetencia generalizada, Franco en la memoria… Menos mal que nos queda Gamonal y las mareas, luminarias de una ciudadanía que planta cara y hace política de verdad. Que ellos tengan el protagonismo, yo me retiro (la radicalidad que he mostrado aquí desde el 2010 ya se ha generalizado en no pocos columnistas). Soy ficticio, podéis comprobarlo en www.plot28.com, pero mucho más real que el esperpéntico libreto de la España de hoy. Mi creador Hernán Ruiz me toma el relevo, quintacolumna para seguir flagelando las miserias hispanas reales o ficticias. Hasta nunca.



sábado, 8 de febrero de 2014

EL TEJIDO CIUDADANO ACTIVO COMO BASE PARA LA DEMOCRACIA DE VERDAD. Menos mal que nos queda Gamonal....

Parece que la durmiente ciudadanía despierta. ¡Aleluya! Gamonal, las triunfantes huelgas de basureros en Madrid y Alcorcón, la marea blanca que ha detenido la privatización de la Sanidad madrileña, los marbellíes parando desfasados proyectos urbanísticos, etc. Son síntomas que apuntan a una tendencia esperanzadora.

Las sociedades con democracias consolidadas se fundamentan en un fuerte protagonismo del tejido social. De lo contrario el poder queda en manos de oligarquías, como ocurre en Iberoamérica, Rusia, China y... España.

El régimen de la Transición se fundamentó en los pactos necesarios para mantener el dominio de los poderes fácticos y arrinconar a la ciudadanía díscola y activista del tardofranquismo, limitando su protagonismo a la periódica llamada a urnas. De lo demás se encargarían los partidos y los políticos. Descalabrado el PCE, el PSOE entró en ese juego juancarlista y, cuando ostentaba el poder, desactivó los movimientos ciudadanos argumentando que para ese trabajo estaban ellos. Se desmovilizaron las asociaciones de vecinos y otros canales de participación cívica pasando muchos de aquellos aguerridos dirigentes a integrarse en el maná de cargos socialdemócratas. De aquellos polvos... Es el PSOE, por tanto, el principal responsable de este marasmo ciudadano con el que nos encontramos cuando empezó la ofensiva desmanteladora del PP. Al menos, estos están haciendo el trabajo de sus señoritos...

¿Dónde se situará el PSOE que quiere renovarse ante esta nueva tesitura? ¿Dónde sitúa la acción ciudadana en su esquema? ¿La limitará a esas primarias domesticadas que pregona con orgullo? Es este un arcano no mayor que el que rodea a los demás asuntos que celosamente guarda el aparato del partido. Menos mal que aspiran a la transparencia y a la democracia directa... Hay algunos que sospechan que ante la avalancha de Gamonal los de la rosa tiritaron tanto como los de la gaviota... No es extraño, si la ciudadanía cobra protagonismo se les va al carajo este sistema que han montado para mayor gloria de la alianza poltícofinanciera en la que todos andan metidos. No hay que bajar la guardia, no puede ocurrirnos que, otra vez, depositemos la indignación en manos de un ZP emergente que nos haga el truco del conejo rojo en la chistera (también roja) del Banco de Santander. O cambiamos de régimen o las chisteras seguirán decidiendo por nosotros.

                      Protestas de los vecinos del barrio de Gamonal (Burgos)
          

martes, 24 de diciembre de 2013

DOS VUELOS QUE CAMBIARON ESPAÑA



                           LA SEGUNDA BARRERA


Vi aquella película que mi padre me había recomendado con especial interés. Había cumplido quince años ese mismo día y fue como un rito de iniciación. Tras verla me hice mayor, quizá porque tomé conciencia del país donde vivía... Precisamente ese 20 de diciembre del 2028, un año después de que me viniera la regla a la par que el invierno. Porque yo nací ese mismo día del 2013, cuando cambió la Historia de España. Dicen que fue un traumático viraje que, sin embargo, mis padres celebraban cada año, como un complemento de mi cumpleaños. Yo no comprendía nada, porque en el cole y en los libros aquella fecha se recordaba como fatídica, el "día de furia que ensangrentó la democracia española"; pero mamá me había empezado a comentar que no hiciera caso, que aquella fue una jornada grande y liberadora. 

El polémico largometraje de Jorge Monteagudo, La segunda barrera (2023), mostraba con tono documental el contexto de crisis extrema que vivía el país en 2013: el desmontaje del Estado de Bienestar, los continuados abusos de la clase dirigente, la fraudulenta colonización de las instituciones, la corrupción sistémica... y el hartazgo creciente de la gente. Después el protagonismo pasaba al Grupo de Liberación Ciudadana, integrado por concienciados jóvenes que habían perdido el miedo. Eran gente intelectualmente solvente (de "la generación más preparada de nuestra Historia"), nada de activistas desesperados, aunque estaban más que hartos de la situación sociopolítica. Pasaron a la acción y lo hicieron planificando con escrupuloso rigor una cadena de atentados que superó la hazaña de Carrero Blanco, glosada por otra película titulada Operación ogro. Las acciones se concentraron precisamente el 20 de diciembre de 2013, justo cuarenta años después del célebre vuelo del Almirante destinado a perpetuar la dictadura de Franco. En el comunicado que sucedió a los atentados se aludía precisamente a este paralelismo ("la primera barrera"), refiriéndose a la actual democracia como franquismo camuflado que estaba aterrorizando igualmente a los ciudadanos: <<Rechazamos en principio la violencia, pero es el Gobierno, en connivencia con la Troika, quien ha empezado esta guerra contra los ciudadanos y ahora solo nos queda defendernos ante la irreversible perversión de los mecanismos democráticos>>. Acostumbrada a los efectos 3D de las pelis americanas, a esta le faltaba espectacularidad, estaba hecha con ese toque artesanal español que aquí tenía cierto encanto, pues los acontecimientos eran presentados con garra y los personajes resultaban muy auténticos. No tardabas en conectar, de hecho, con aquellos protagonistas que luego fueron calificados de sanguinarios terroristas a la vez que despreciabas a la fauna política que combatían... Daba la impresión de que el argumento lo habían escrito previamente los del GLC, porque sus acciones fueron diseñadas como si de un elaborado guion se tratase. Los asesinatos selectivos de dos presidentes de entidades bancarias imputados pero nunca condenados y del Presidente del Consejo del Poder Judicial culminarían, ese mismo mediodía, con la espectacular explosión en pleno Consejo de Ministros. Murieron todos los miembros del gabinete excepto el Ministro de Justicia, quien, sobre la misma mesa ovalada que albergó la camuflada bomba, había depositado para su aprobación una contrarreforma de la Ley del Aborto que estaba encoraginando a todos sectores progresistas. Con esa deflagración del que fuera llamado "viernes sangriento" acababa el filme, los créditos cayendo sobre esa nube de de la Moncloa que auguraba un futuro incierto. 

Aquellas imágenes me habían activado. Busqué información en Internet. Los programas oficiales hablaban de indignación, rabia y condenas al terrorismo, aunque apenas hubo manifestaciones populares de condena (incluso se había corrido el rumor de que las acciones habían sido sufragadas por un oculto crowdfunding ciudadano...). Esto me sorprendió, porque yo soy pacifista y creo, como Gandhi y Mandela, que la violencia solo engendra violencia; pero más me sorprendió que a partir de aquel 20 de diciembre el país empezara a cambiar. Las elecciones convocadas seguidamente otorgaron el poder a una coalición de izquierda alternativa y se inició un proceso de regeneración democrática con el forzado relevo de Juan Carlos I. Fue entonces cuando el GLC se disolvió (<<Hemos cumplido de momento nuestra misión, pero estaremos alerta>>) y sus integrantes jamás fueron localizados (insinuaban ciertos medios que habían sido amnistiados...). Mis padres dijeron que todo había cambiado porque, por vez primera en mucho tiempo, el miedo había cambiado de bando y afectaba a los que habían estado aterrorizando de siempre a la ciudadanía. Mejoraron las condiciones de trabajo, el comportamiento de los bancos y también los políticos, que dejaron de ser una casta privilegiada gracias a leyes muy restrictivas. Mis viejos comentaban que aquella acción del GLC -ellos preferían llamarla "el vuelo de la gaviota"- había sido celebrada en silencio por muchos, como en los tiempos de Carrero. 

viernes, 20 de diciembre de 2013

UN PAÍS EXCEPCIONAL



Vivimos en un país excepcional; en el peor sentido de la palabra. España es una excepción entre los grandes países desarrollados europeos. Desde comienzos del siglo XIX hasta el último cuarto del XX, mientras los demás progresaban nosotros encadenábamos guerras civiles, asonadas militares, dictaduras, democracias oligárquicas y violencia sistémica. Fuimos, junto con Portugal y Grecia, los grandes sacrificados en el nuevo orden de la Guerra Fría, permitiendo aquí los vencedores la pervivencia de un régimen fascista por miedo al comunismo. Y esa pesadilla franquista duró cuarenta años. La idealizada Transición trajo la democracia, pero a través de un Rey designado por el genocida Franco (¿se imaginan a Hitler invistiendo a un monarca?) que propició un régimen donde todo cambiaba para que no cambiara nada, manteniéndose los poderes tradicionales. La Santa Transición nos hizo creer que era posible pasar sin traumas de la premodernidad franquista a la posmodernidad almodovariana. Felipe González nos vendió el sueño del Estado de bienestar permanente, de Europa como madre nutricia y Aznar el del capitalismo popular (todos seremos ricos…). Hasta que la crisis de 2008 nos bajó a tierra. Spain is diferent. Y los problemas vienen, en buena medida, de esos orígenes viciados del actual régimen: se amnistió a los genocidas fascistas (único país que ha perpetrado algo similar), se decretó el olvido de los muertos republicanos, se impuso una monarquía de dudosa legitimidad… Todo para garantizar el orden, la paz y la estabilidad que se han convertido en la coartada para el dominio de una privilegiada clase política que ejerce su poder desde los partidos dominantes. Hoy los controles democráticos están supervisados por esa casta senatorial: apenas existe división de poderes, el Congreso está narcotizado por la mayoría gobernante, el Senado es un cementerio para venerables elefantes, la transparencia es pura retórica, el Tribunal de Cuentas fiscaliza con calculado retraso para que expiren los potenciales delitos del PPOE, la fiscalía general y buena parte de la judicatura son una sucursal del gobierno, como los institutos demoscópicos, la radio y televisión públicas… Una futura ley antidemocrática blindará a los políticos del acoso del pueblo airado, como lo hacen ya los medios en un país donde el periodismo libre es marginal y abundan paniaguados, tertulianos teledirigidos, turiferarios e intoxicadores varios.

La alianza entre poder político y financiero avanza en toda Europa, pero en España es una misma cosa; de ahí las puertas giratorias por las que transitan políticos que luego son directivos de grandes empresas o viciversa. Esta obscena entente lo invade y pervierte todo, por eso el libre mercado es aquí una entelequia… Somos el único gran país europeo donde pervive una remozada versión del régimen señorial: reparto de beneficios con doble vía entre la casta política y la financiera del que los EREs andaluces y la financiación irregular del PP son los postreros episodios. Eso explica que aquí importen más las rentables (para ellos) y ruinosas (para nosotros) megainfraestructuras que conformar un tejido industrial conscientemente desmantelado. Contamos con la red de alta velocidad más extensa del mundo que conecta ciudades desindustrializadas, tenemos una pormenorizada red de endogámicas universidades sin excelencia para fabricar titulados emigrantes, disponemos de auditorios y museos de arte contemporáneo firmados por arquitectos estrella cuando no hay ya presupuesto para eventos ni mercado para el arte… Somos una excepción porque nunca hemos sido capaces de llegar a pactos para los asuntos de estado: la educación está al albur de los caprichos ideológicos del gobierno de turno, lo mismo que la política exterior o las relaciones con las comunidades autónomas. A estas alturas no tenemos claro nuestro modelo de Estado, tensado por los nacionalismos español y periféricos, ni sabemos qué patrón económico seguir, por eso improvisamos con pelotazos (Eurocasinos, la última ocurrencia) mientras se jibariza la investigación y se menosprecia la educación, únicas garantías de futuro.

La cultura también sobrevive en estado de excepción. Tras utilizarla como escaparate subvencionado más que como industria y fuente de riqueza, ahora se desmantela sin remisión en buena medida por prejuicios ideológicos (“esos rojos…”). Nuestro miope gobierno no entiende que el entertainment es una de las primeras aportaciones al PIB estadounidense o que la Comisión europea apoya este sector por ser uno de los de mayor proyección económica. También somos excepcionales, con Italia, por el protagonismo que adquiere la Iglesia en un estado supuestamente laico donde, además, el peso de la práctica católica es más bien discreto. Esta complicidad entre el gobierno y sus señoritos explica que seamos la única nación de nuestro entorno en el que avanzan las “milagrosas” privatizaciones de empresas públicas que no mejoran el servicio -el Mierdid de Botella es un ejemplo- pero sí los beneficios de las élites asociadas (los políticos facilitadores suelen acabar como dirigentes de las empresas elegidas). Si bien esta es una tendencia generalizada en el panliberalismo dominante, somos los europeos que más hemos avanzado en desigualdad; no es extraño con un sistema fiscal que descarga el peso en los trabajadores con nómina y exonera, a través de salidas camufladas, a los potentados. Tampoco es extraño, nuestra derecha es la única en Europa que alberga a la ultraderecha y la única que se identifica claramente con una rojigualda para muchos bajo sospecha (otra excepcionalidad).

No somos excepción en una mentalidad latina donde triunfa la mentira (el PP se fundamenta en ella: Prestige, 15M, programa incumplido), donde no se valora la excelencia profesional, sino la fidelidad perruna y la incompetencia con amigos. ¿Tiene salida este país con abundante talento y vitalismo creativo? Sí; que mandemos al infierno el legado de Franco –custodiado por la cruz más grande de Europa, otra excepción- y que cambie la mentalidad de los ciudadanos para mandar al infierno la otra herencia, el régimen señorial que nos carcome.


                                      Jaime Miñana.  Filósofo 


domingo, 6 de octubre de 2013

POR EL CAMBIO... DE RÉGIMEN



España está enferma. Los "bunkerizados" partidarios del régimen de la Transición no se han enterado, o no se quieren enterar, y aplican cataplasmas a un enfermo terminal. La Constitución está muerta y su máximo garante -el presidente criptopepero del Tribunal Constitucional- totalmente desautorizado. El tancredismo y el miope partidismo cortoplacista de Rajoy han llevado las instituciones al descrédito o al marasmo, que no sabemos qué es peor. El Gobierno huele a muerto, el PSOE está en la agonía, UPD danza con oportunismo la yenka e IU se ve desbordada por una creciente ola de indignación social, lo mismo que la vetusta maquinaria sindical. El plan de los partidarios de este régimen comatoso es resistir (prima preservar sus privilegios), pero la realidad se les está echando encima. El fuego ha empezado en Cataluña. El órdago de una mayoría que no se siente española, azuzada por interesados virus nacionalistas, va en serio y ahora no es presentable recurrir al Ejército como garante de la "incuestionable unidad de España". ¿No se abrió el hermético melón constitucional para satisfacer a los MerKados, con k de Merkel?, por qué no volver a hacerlo para lograr un encaje de las nacionalidades históricas (los vascos están agazapados dejando ahora a los catalanes el trabajo sucio…). Los periféricos han encontrado un sueño al que amarrarse ante el naufragio del Estado español mientras los socialistas hacen gorgoritos federalistas y el Gobierno se enroca blindando una Carta Magna que se salta a la torera en la sostenida demolición de los derechos sociales, asesinando a Montesquieu y su división de poderes, despreciando al Parlamento o haciendo continua burla del respeto y transparencia democráticos. ¿Pero quién puede creer a estos políticos de la derecha que han sostenido -presuntamente, claro- una mafia lucrativa en connivencia con los poderes económicos para saquear impunemente los recursos del Estado? ¿Pretenden convencernos con letanías goebbelsianas amplificadas desde su vasto y paniaguado imperio mediático, o pretenden narcotizarnos con leyes de transparencia buenrrollista? La patética pantomima del Presidente-plasma y sus acólitos ha llegado a tal punto que estoy seguro de que hay muchos ciudadanos con un mínimo sentido crítico, además de los catalanes, que firmarían la "independencia virtual del Gobierno de Rajoy".

Pero no solo es culpa del jefe de Ejecutivo más incapaz de la Democracia (ZP dejó el listón-tontón muy alto); el diagnóstico cancerígeno tiene más calado: el régimen de la Transición se ha quedado obsoleto, superado en todos frentes. Nació de un pacto en el que las izquierdas renunciaron a sus legítimas demandas históricas, políticas y sociales para asegurar una democracia coronada por un heredero designado por Franco que preservaría el tablero dominante de las fuerzas fácticas de siempre. Se entiende la urgencia de aquellas circunstancias especiales, pero por eso mismo los problemas de fondo se acometieron a medias para satisfacer supuestamente a todos. Y de aquellas "comprensibles" medianías estos grandes sofocos. Los parches de entonces han devenido insalvables socavones ahora… Se cerró en falso el planificado genocidio de Franco (Paul Preston dixit y la Justicia argentina nos lo recuerda ante la reiterada obstrucción de los jueces españoles), se improvisó el "café para todos" de las autonomías que hoy no contenta ni a los crecientes jacobinos, nostálgicos del “una, grande, libre”, ni a los radicalizados nacionalistas periféricos; aprovechando la corriente de consenso, y para conjurar el caos, se instauró un sistema político que  fortalecía unos partidos que han devenido casi únicos actores con poder omnímodo a través de una clase senatorial conchabada con los superpoderes económico-financieros. Ciertamente nos dieron una democracia formal, nos sumergieron en el sueño de una Europa próspera que ahora Merkel ha vendido a los mercados y nos depararon un ansiado estado de bienestar que están desmontando con alevosía... La ciudadanía más consciente no se contenta con esas apariencias, desea un profundo replanteamiento en pos de mecanismos genuinamente democráticos del siglo XXI: resortes participativos en la era online, creíble transparencia, economía del bien común (Christian Felber), control de las oligarquías y superpoderes, respeto a las identidades nacionales, sexuales, religiosas y culturales, valores ecológicos y solidarios, educación y sanidad públicas de calidad, apuesta por la innovación y la cultura, etc. Por mucho que su retórica y su propaganda remitan a inminentes paraísos de prosperidad (siempre económica, lo demás qué más da), los dos grandes partidos no apuestan por ese cambio radical, discurriendo la praxis del actual gobierno en sentido contrario. La derecha en el poder es ideológicamente rancia, españolista y autoritaria, su praxis es corrupta, benefactora de sus oligarquías, opaca, manipuladora y mentirosa; su proyecto económico es enemigo de la industria cultural, caciquista, partidario de los pelotazos especulativos y del empresariado señorial antes que del cacareado emprendimiento; es depredadora del medio ambiente, católica al viejo uso (el Papa Francisco la ha puesto en evidencia), incompetente y moralmente deslegitimada. El Gobierno se aferra a cualquier síntoma de buen augurio macroeconómico que casi siempre se corrige al mes siguiente - exportaciones, empleo y pasará con la prima de riesgo-, pero la realidad es muy tozuda: la deuda se agiganta, el paro persiste, el consumo sigue estancado, la industria continúa desmantelándose y el crédito no fluye…; hemos salvado a los podridos bancos con nuestro dinero mientras se empobrecen las clases medias y trabajadoras, la generación de jóvenes mejor preparada de la historia hace cola en los aeropuertos, la marca España no vale un chavo (pregúntenselo al COI) y nadie se atreve a emprender porque no hay flujo dinerario ni confianza. Ante este estercolero el PSOE no se visualiza como alternativa creíble para unos ciudadanos que parecen estar demasiado a la expectativa, demasiado temerosos. Solo nos queda confiar en los hados. ¿Sacarán las acuciantes circunstancias de su privilegiado búnker al putrefacto establishment de la Transición? Entretanto sigue oliendo a cadáver nada exquisito.

                                      
                                        Jaime Miñana. Filósofo