BITÁCORA DE UN NÁUFRAGO INDIGNADO



Desde una isla casi desierta, un Robinson en el océano de la globalización. Atento/conectado/indignado veo pasar el mundo nada indiferente. Una verbena, un gran guiñol, un despropósito… Mas no puedo huir del sinsentido; estoy enganchado al destino de los demasiado humanos. Estoy condenado a pensar el mundo y verterlo en palabras y lanzarlo al mar en botellas de ceros y unos.



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domingo, 15 de enero de 2012

AÑO MARIANO: PARA SERVIRLE A USTEDES...





Comienza el AÑO MARIANO. Cuando finiquitaba el año 2011 al flamante Gobierno liberal se le ocurrió subir los impuestos de IRPF. “La primera en la nómina”, titula certeramente El Periódico. Escudado en su pátina de hombre de honor galaico, Don Mariano Rajoy no da la cara, como de costumbre, no vaya a ser que alguien le echara en la susodicha que dice Diego donde antes dijo Digo…. Muchos ingenuos votantes de la derecha, tan liberales ellos, se creían que este Gobierno iba a bajar los impuestos, a promocionar a los emprendedores y toda esa conocida cantinela que entonaron durante la campaña (“tará tará tarara rará”). Era de esperar, cualquier gobierno periférico adeudado iba a hacer lo que dijeran los bancos alemanes y su “mandada”, la Señora Merkel, bajo la agazapada mirada de Wall Street. La capacidad de maniobra de los gobiernos es limitada ante el señorío de esos carroñeros. Las noticias en España siguen siendo muy malas en economía, pues esos poderes no respetan tampoco a los gobiernos de derechas (¿qué se creían?). Por eso Standard and Poor’s rebaja la calificación de la deuda de un buen puñado de países europeos, entre otros España y ¡Francia! Sarcozy se pone en guardia, el PP echa la culpa a la terrible herencia de ZP (y así con todo).

Se avecina un rosario de recortes y sacrificios. Todos para la amplia clase media, claro. Porque potentados y banqueros se van de rositas… Como ellos no han tenido nada que ver en esta crisis de la cual están sacando partido… Pero la gente no les va a pedir cuentas, está atenazada por el miedo, víctima de un complejo de Estocolmo generalizado… No vaya a ser que esto quiebre del todo y nos vayamos al infierno. Por eso la ciudadanía europea está dispuesta a admitir mermas en todos los frentes y los que manejan el cotarro no se verán en otra como ésta para desmontar, pasito a pasito, “esa antigüalla del Estado de Bienestar”. El Gobierno Mariano (que la Virgen lo ampare) está allí para refrendar lo que digan los poderes establecidos, que ése es el verdadero ideario de la derecha. Para pensar y soñar ya está la izquierda, al tiempo que la socialdemocracia ahora se limita a poner cataplasmas a los desmanes del capitalismo… Por eso la derecha ha cedido ante las pasiones del Imperio para aprobar con celeridad esa Ley Sinde que antes no les gustaba y que el presidente del gobierno saliente no tuvo arrestos de aprobar por las presiones internáuticas (¡todo un estadista el de León!). Por eso Rouco se ha aprestado a marcar al ejecutivo los “deberes del nuevo orden moral”. Por eso Don Mariano Diego se llama ahora Digo y luego Dime y Direte, lo que digan los amos… ¡Pobre España, en manos de dirigentes tan mediocres! ¿Tenemos lo  que nos merecemos? Mejor no pensar en la respuesta….

EL GENUINO LIBERAL: ODA(LISCA) A BERLUSCONI




No lo echó il popolo ni sus satanes particulares (la prensa tendenciosa, los jueces, los intelectuales de izquierda) sino el Gran Mefistófeles a quien había dedicado todas sus ofrendas, sus energías y su vida: El Todopoderoso Mercado. Silvio Berlusconi había sido el máximo representante de super-empresario de éxito metido a político, por ambición, por salvar el curso de los jueces sabuesos, por probar otra cosa, por vanidad, por…. Vamos, que il cavaliere no era un arribista muerto de hambre, de esos que tanto abundan en la res publica… Una buena parte de la población, a juzgar por los votos, se identificó con su aureola de éxito continuado, pensando que regiría la Republica con la habilidad que había demostrado en sus numerosas empresas… Además Silvio era hedonista, un maschio latino en toda regla, amante de los placeres de la vida, de todos, hasta de los prohibidos… La gente de orden, muy católicos ellos en su mayoría, estaba no obstante un poco harta de ese otro orden políticamente correcto proveniente del Imperio Anglosajón. Había que meter en cintura a las feministas, a los maricas, a los emigrantes y a los revolucionarios de salón. Y Berlusconi venía a eso. Se creyó el papel y rebasó todos los límites, incluso el de la prostitución y la pederastia, temas muy sensibles para un Vaticano dispuesto a hacer la vista gorda hasta cierto punto. Eso marcó el principio de su declive, pero no fue la causa. Su asesino fue su amante incondicional, el Gran Mercado.

Berlusconi ha tenido el mérito de mostrar la verdadera cara de eso que llaman liberalismo en su versión genuina, sin aditivos ni añagazas edulcorantes. Si dejamos que en la sociedad campen a sus anchas los instintos, como defendían Sade y los mecanicistas del XVIII, el resultado es il cavaliere. El liberalismo anglosajón es otra cosa; acota esa liberación pulsional al deseo de enriquecimiento; Adam Smith había proclamado que “la ambición personal contribuye al bien común”, pero Don Silvio prefería a Spengler, que, como él, era más sincero al comparar la sociedad del libre comercio con la darwiniana selección de las especies: solo los mejores triunfan; a los demás, ¡que los parta un rayo! El expresidente italiano estaba entre esos elegidos, pero él creía con Sade que la liberación tenía que ser total, afectando también al sexo y a los prejuicios de la pantomima políticamente correcta; de ahí su cruzada contra toda la gentuza moralista que se le oponía y que antes he citado. En Italia había que dejar rienda suelta al talento empresarial, eso que les hizo grandes desde el Renacimiento, cuando los territorios transalpinos pujaban por ver quién era el más rico y poderoso. Si hasta el Papado alcanzó su culmen de riqueza y esplendor en medio de esa vorágine, como bien demuestra Alejandro VI Borgia y toda la cadena de sumos pontífices renacentistas más próximos al credo de Maquiavelo que al de Jesús de Nazaret… Gracias a ello Roma volvió a ser el centro del mundo, el ombligo del poder, la ciudad con más prostitutas por metro cuadrado, la meca del comercio y de las artes….

También la Iglesia Católica, tan influyente en Italia, había aceptado a este presidente lombardo con pecaminosas tendencias. Todo con tal de que no volviera una izquierda que defiende el laicismo y no colabora en la cristianización de Europa que tanto empeña a Benedicto XVI. Si había que tragarse el sapo de las salidas extemporáneas del cavaliere, de su furor libidinoso y de su escaso afecto por las virtudes teologales, era una prueba más del Señor. ¿No se había tragado batracios mucho más indigestos la Santa Madre Apostólica y Romana, como el nazismo, el fascismo, el franquismo o los milicos sudamericanos? El Vaticano fue tolerante hasta que el primer ministro milanés cruzó el Rubicón de lo moralmente tolerable. Esa Iglesia que había sido acorralada por los casos de pederastia se encontraba ahora “con otro que tal” en el asunto de las velinas. Había que rasgarse las vestiduras, tenían que romper con ese pecador… Así Don Silvio, católico confeso, probó el amargo distanciamiento de  su Madre y Maestra. Y es que desde la Cátedra de San Pedro habían descubierto que Berlusconi era la vívida reencarnación de Don Juan, ese libertino cuasi-satánico que había engendrado el fraile Tirso de Molina para exorcizar las aberraciones de una moral guiada por el placer. Berlusconi era un Don Juan liberal, como no puede ser de otra manera, pues esa doctrina también postula, si se asume en su radical planteamiento, la libre circulación de todos los órdenes de la vida humana. El problema es que el capitalismo puritano y la Iglesia, sólo toman del liberalismo lo que les interesa: libertad en lo económico y férreas cadenas en el orden moral. Il cavaliere tuvo el mérito de poner en evidencia con su comportamiento (obras son amores…) esa persistente impostura; ha sido el liberal por excelencia en el panorama político europeo. Es verdad que no tuvo ningún empacho en aliarse con los autoritarios fascistas o con los racistas de la Liga Norte (ah, el poder ante todo…), no es menos cierto que hubiera implantado un estado de excepción en la “judicatura rebelde”, pero esas contradicciones forman parte del liberalismo que se autoproclama con mayor pedigrí. Así se puede comprobar en España en personalidades tan proteicas como Esperanza Aguirre, Federico Jiménez Losantos, Pedro José Ramírez….

Quizá por esa condición de auténtico liberal, una parte considerable del pueblo italiano ha aclamado a Berlusconi como un héroe operístico, próximo al Don Giovanni de Mozart, tan excesivo, tan libidinoso, tan desprejuiciado, tan ocurrente...; un “padre nutricio” que deseaba el bienestar, la lluvia de euros para todos los italianos -exclúyanse emigrantes, refugiados, parásitos…- que se esfuerzan y trabajan. No nos engañemos, ha sido el líder de la derecha más querido por los que creen en esas doctrinas (como en España aprecian más a Esperanza Aguirre, lo pudimos comprobar con la muchedumbre aclamadora ante la sede del PP el 20-N). La mayoría de sus colegas europeos son burócratas asépticos, como Angela Merkel o Mariano Rajoy, políticos anodinos colocados por Mefistófeles Mercado, refrendados por unos ciudadanos muertos de miedo para hacer los deberes, cariátides sin alma del FMI/BCE. Berlusconi representaba el alma del prístino liberalismo, por eso no lo han aguantado ni sus comilitones del Viejo Continente ni los propios mercados. Los mecanismos financieros que gobiernan Europa, más allá de los mascarones de proa democráticamente elegidos, no se fiaban del expremier italiano; su credo genuinamente liberal, sus tendencias anarcoides, su bragueta hambrienta no eran aptas para asumir una filosofía del recorte y la represión. El Don Giovanni septuagenario amaba la libertad, la prosperidad… Su actuación política no podía ir en contra de esos principios, por eso lo quitaron de en medio, por eso se fue a casa aliviado, por eso buscaron un marmóreo autómata del BCE para desmontar el Estado de Bienestar y cumplir con el Gran Hermano Financiero Globalizado (GHFG).

El payaso impresentable que protagoniza este escrito ¿es más patético que toda la caterva de políticos títeres al servicio del GHFG, de los euro-burócratas de perfil bajo apoltronados en Bruselas para no eclipsar la mediocridad de los líderes nacionales? Al menos Berlusconi tiene carisma operístico, posiblemente en una versión bufa de Don Giovanni… Y Merkozy y compañía ¿no son más bien actantes en una función de marionetas…? Y qué decir de ZP, el gran defensor de lo políticamente correcto, de las alianzas de civilizaciones, de los desfavorecidos, de las libertades ciudadanas…, convertido en la primera marioneta española -le sustituye otra que tampoco tiene discurso, aunque sí la disciplina y sentido de obediencia de los opositores- de una función que acaba de comenzar y que parece adscribirse al género de terror.

                  Jaime Miñana.  Filósofo  (@jaimeminana)


http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/opinion/el-genuino-liberal-oda-lisca-a-berlusconi_722495.html
               El Periódico de Aragón, 17.12.201


sábado, 17 de diciembre de 2011

CUANDO SE HUNDEN HASTA LOS CUENTOS DE HADAS...




      
Europa se parece cada vez más a esa película sobre Hitler que aquí se estrenó como El hundimiento; esperemos que el símil se limite al título.

España también se hunde; si hasta se nos ha caído el Príncipe Encantado del cuento de hadas improvisado por la “Monarquía más moderna y ejemplar de Europa”... Ahora resulta que Iñaki Urdangarín, alto, rubio, guapo, deportista, vasco de pedigrí era un Shrek sin encanto y ventajista… (certerísimo el análisis que he encontrado blogueando por ahí: http://elseptimosello.blogspot.com/2011/12/urdangarin-carta-de-ley-y-muerte.html)
 Ah, y qué decir de la princesita preferida… Al parecer, no se enteraba. ¿Tampoco la Casa Real? Si fuera así –que no lo creemos- deberían dar de baja a sus servicios de información… <<Mire los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes hoy desmoronados…>>, si Quevedo levantara la cabeza constataría que todo cambia aparentemente para que todo siga igual… Nos creímos ricos, hermosos, propietarios, euroguays y ahora resulta que somos PIGS y ogros…

Pero vayamos a la génesis de la historia… Tras la mascarada del aznarismo, que azuzó a las gentes con sus mentiras asesinas, ZP se presentó como el pajecillo verde con flauta de los cuentos… y, zas, logró entrar en el Palacio monclovita. Con su flauta encantadora logró sacarnos de Irak y, flop, seguimos su melodía palatina. Le permitimos su inconsistencia discursiva, sus caprichos y ocurrencias en improvisaciones sin fin, su uso personalista del poder, su falta de rigor, sus camarillas incompetentes… Todo con tal de no ver a la indigerible derechona en Palacio. ZP se enfrentó al Ogro de la crisis con una música políticamente correcta aderezada por las trompetas del Welfare State y el coro de la Alianza de Civilizaciones. La letra era muy simple: el buenrrollismo nos salvaría de todos los males. Pero el Ogro acechaba en serio y el paje ZP, para calmar su ira, le abrió el silo del Estado de Bienestar. Entonces sus melodías cambiaron totalmente, también la letra que empezaba a ensalzar el patriotismo, los recortes, las exigencias de los mercados. Pero el Ogro seguía zampando más recursos del Welfare State y no por ello estaba menos enfurecido; pedía más y más. El pueblo echó al paje para dar las llaves del Palacio monclovita a un notario del Reino que parecía más serio, riguroso, menos lampiño… Decían que iba a hacer esos deberes mejor, que le gustaba más al Ogro y a su papa Mercado. Y así estamos, iniciando el Año Mariano, esperando un milagro que nos libre del Ogro, que nos reconcilie con su exigente progenitor. Mercozy velará por nosotros, también la Reserva Federal estadounidense y el BCE y el FMI y Botín. Entre tanto Grecia ya no existe, Irlanda ya no canta y Portugal se ha difuminado en la bruma manuelina. La gente está triste, la gente tiene miedo. Por eso está dispuesta a apoyar a los que calmen al Ogro, por eso está dispuesta a abrirle las despensas, a sacrificar la despensa acumulada durante décadas.

Esto se parece cada vez menos a un fairy tale para acercarse al nonsense carrolliano. Quevedo no podría explicarlo, pues todos los muros de la racionalidad se han pulverizado; que venga Groucho Marx o Jardiel Poncela.









 


lunes, 7 de noviembre de 2011

MERKOCY VIENE DE MERCADO






Qué espectáculo, Merkozy (Merkel + Sarcozy, que suena a Mercado) imponiendo a Atenas, la cuna de la democracia, un gran trágala que presagia una enorme tragedia griega. El aborto del referéndum desesperado de Papandreu desvela la verdad (aletheia): el demos (pueblo) le importa un carajo al poder financiero que impone el orden. Mercado dicta sus órdenes también sobre Mercozy y así sigue la cadena de mando hacia los mediocres cancerberos de la UE (Van Rompuy y Durao Barroso, convidados de piedra con sueldos millonarios), hacia los gobiernos PIGS (los vagos sureños) y a la comparsa restante del norte y del Este; entre tanto la Pérfida Albión mira de reojo cómo se hunde el euro, “ese invento continental”. La criatura monetaria nació para dinamizar los mercados, nos obligó a subir el coste de la vida -los sueldos no- y ahora pugna por estrangularnos.

Los dirigentes europeos, liderados por Merkocy, que suena a Mercado, no pueden achicar tantas vías de agua, y eso que todavía no ha llegado la marea de la rebelión ciudadana, que se huele desde Atenas a Dublín. Se empecinan en salvar el barco a toda costa. ¿No sería más sensato mandar la maltrecha nave -con bandera del Banco Central Europeo- a hacer puñetas? Hay que botar otra nueva con una bandera que represente los intereses de la ciudadanía. Eso se llama cambiar de paradigma, alumbrando uno en el que los tejemanejes financieros estén sujetos al poder político soberano…. Pero eso no lo va a permitir Merkocy ni el santo patrón que los ampara. Y la gente traga amenazada por la disyuntiva “o nosotros o el caos”; así se lo han planteado a la díscola Grecia. Porque el pueblo temeroso quiere cualquier mísero puesto de trabajo antes que el caos, por eso asume los recortes del Estado de Bienestar antes que navegar con rumbo incierto. Ya sabemos lo que dan de sí las salvíficas recetas neo-liberales que están en el origen de esta salvaje crisis; mirad a la Francia del petit Napoleon, cada vez más acosada por los mercados, o a la bella Italia regida por el mejor empresario jamás soñado colocada al borde del abismo…

¡Qué triste Europa regida por el miedo y la impotencia! ¡Qué triste España a punto de echarse en brazos del repantingado y poco deseado Rajoy para que mueva un poco la rueca económica y caigan las migajas. Pan para hoy y hambre….

domingo, 16 de octubre de 2011

Birras para hoy y cócteles (Molotov) para mañana

El PSOE se desploma, claman las encuestas a un mes de la prueba de fuego. Rajoy, repantigado con el puro, contempla la mayoría absoluta. La gente tiene miedo y se aferra a los tópicos: la derecha gestiona mejor la economía, activará el empleo…. La gente no suele mirar más allá de sus narices, y ante ellas está un panorama económico desolador, sin visos de futuro. De poco sirve decirles que el PP acentuará los recortes, el desmontaje del Estado de Bienestar, de poco sirve decir que estos son los valedores de los incendiarios que han prendido el fuego y ahora quieren hacer de bomberos… Hay algo que las narices de la gente intuye bien: éste es el sistema que hay y si hay que darle oxígeno no valen cataplasmas. Recortes, sangre, sudor y lágrimas. Otra cosa es que creas, como yo creo, que el capitalismo hiperfinanciero de hoy no es válido y que, además, colapsará a no mucho tardar. Pero esa hipótesis los inminentes electores no quieren ni imaginarla. Así pues, demos alas a la gaviota para que la economía se dinamice algo, lance a los emprendedores salvadores y, al menos, todos tengamos un empleo, aunque sea precario e infra-mileurista. Lo importante es que la maqinaria económica chute para que el paro disminuya, para que podamos bajar sin sobresaltos al bar de la esquina (me debes lo de ayer y anteayer Paco)… Si luego todos nos vamos al carajo, al menos ya hemos ganado para unas birras. Birras para hoy y corralitos y cócteles (Molotov) para mañana….

                            

sábado, 15 de octubre de 2011

HACIA UNA DEMOCRACIA QUE SEPARE EL PODER POLÍTICO DEL FINANCIERO





La Modernidad dio comienzo en Occidente cimentada en tres pilares: la declaración de los derechos del hombre, la apuesta por la razón y la ciencia y la separación entre Iglesia y Estado. La Posmodernidad vino a revelarnos que todos los “grandes relatos” eran eso, relatos, también el de la propia Modernidad. Cuando parecía que todos los mitos habían sucumbido nos dimos cuenta que no era cierto (Lyotard, profeta de la posmodernidad, lo advirtió al final de su vida). Quedaba uno sin derribar... El tándem Reagan/Tatcher, refrendado  por los profetas del “final de la Historia” y los gurús del neoliberalismo, lo dejó claro: vencido el comunismo, solo nos quedaba el Mercado, con mayúsculas. Todos, incluidas las corrientes políticas dominantes, conservadoras o socialdemócratas, parecieron asumir ese dogma; unos para sacralizar las inercias de la libre iniciativa (Adam Smith estableció que contribuía al bien común), otros para paliar sus desajustes en un Estado de Bienestar cada vez más acosado. Todo se gestaba desde la única Superpotencia. En el orden político Estados Unidos ejercía con singular arbitrariedad su papel de solitario supergendarme global, mientras el orden económico quedaba a expensas de los caprichos del Mercado. Ambas tendencias llegaron al paroxismo durante la égida de George Bush Jr. Mientras ejercía un control paranoico en su combate sin cuartel contra el terrorismo y otros enemigos imaginarios (las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein), dejaba operar sin cortapisas a los tiburones de Wall Street. Desmantelada la industria (China era ahora la fábrica del mundo) el poder mundial se ejercía desde un sector financiero hipertrofiado. Wall Street estaba sustituyendo como poder fáctico al célebre “complejo industrial-militar” sobre el que alertó el presidente Eisenhower  en una última alocución televisada que resultó profética.
Las consecuencias de este cambio de supremacías son bien conocidas y las estamos padeciendo desde el verano de 2008. Y no es una situación exclusiva de Estados Unidos, sino que afecta a todo Occidente. Eso explica que nuestros gobiernos, más allá de las primeras proclamas de control financiero, hayan acudido prestos a socorrer a los bancos con dinero público.  Eso explica que la Unión Europea esté pilotada por los intereses de los bancos franco-alemanes, los auténticos acreedores de todos los “cerdos” (PIGS) que están sacrificando sin piedad en un San Martín encadenado, de Atenas a Dublín pasando por Lisboa. Ante esta tiranía financiera nada tienen que hacer las políticas socialdemócratas, cuyos mentores han sido igualmente forzados a desmontar el Welfare State. Papandreu y Rodríguez Zapatero son dos ejemplos de ese obsceno trágala que está descalificando la izquierda posibilista europea. ZP ha sido un presidente tolerante con esa prepotencia financiera -nunca cuestionó la primacía del entramado bancario español y la burbuja inmobiliaria que sostenían- por muchos gestos progresistas que hiciera en materia de derechos sociales (eso es folklore para Botín y Cia) y cortes de mangas al Imperio (al final la cesión de Rota le ha convertido en el más fiel de sus monaguillos). Es el sino de las actuales “democracias avanzadas”: elegir a dirigentes que son tolerados por el omnipoder financiero siempre y cuando no cuestionen su supremacía. Obama es un caso paradigmático. Tras el fiasco de su zafio y estulto predecesor, se requería un rostro más presentable y políticamente correcto para mantener el tinglado: que todo parezca que cambie para que todo siga igual. El primer presidente afro-americano ensayó algunos cambios aguados o frenados por los republicanos (los agresivos guardianes del sistema y de las esencias), pero no cambió nada sustancial en la cuestión clave; el poder financiero seguía incólume.
Y así siguen las cosas como les interesan a los que realmente mandan. Éstos también controlan los thinks tanks y los oráculos académicos. El incisivo y riguroso documental Inside job descubre los chalaneos entre las facultades de economía que dominan el pensamiento en el sector y los intereses de los poderes financieros. Quizá eso explique que los economistas no dan una en las predicciones –los críticos que acertaron no tenían altavoces mediáticos- y se hayan convertido en especialistas en explicar todo solo a toro pasado. Entre tanto, los ciudadanos del primer mundo están desconcertados, dedicándose a castigar a los gobiernos para exorcizar el fantasma de la crisis. Eso es lo que va a ocurrir previsiblemente en España el próximo 20-N. La gente votará al PP tras los desaguisados socialistas, sin reparar que ese partido todavía no ha mostrado apenas medidas de gobierno y donde gobierna aplica con pulso firme el desmontaje del Estado de Bienestar, empezando por la educación y la sanidad. Amparados en la creencia de que nada puede ser peor que lo anterior, de que “la derecha gestiona mejor la economía”, el electorado español puede optar por un gobierno conservador que defiende el modelo neoliberal que ha ocasionado el apocalipsis actual. ¿Cómo se puede apagar el fuego llamando a los incendiarios? Pero la coherencia no parece ser el valor más reclamado por una ciudadanía sangrada por el paro y con deseos de que se dinamice la economía al precio que sea…
Sin duda, la clave no está en mudar de siglas políticas, sino en cambiar de sistema. Necesitamos una refundación del capitalismo y de la democracia representativa, secuestrada ésta por la partitocracia y ambos por los centros financieros. Como ocurriera en la génesis del sistema en el siglo XVIII, cuando se liberó la cosa pública de la tutela religiosa, ahora necesitamos que el poder político se independice del poder financiero. Ese cambió de sistema es lo que reclaman muchos ciudadanos en todo el mundo, a través de movimientos como el 15-M o el más reciente de Occupy Wall Street; también es lo que demandan muchos intelectuales libres (no paniaguados de Wall Street y demás turiferarios). Solo con esta presión ciudadana sobre unos políticos que han hecho dejación de su supremacía moral y política sobre las instancias financieras se pueden encaminar las cosas hacia una solución duradera. Y para ello hay que preservar un estado de bienestar viable, un tejido económico dinámico, competitivo, respetuoso con la excelencia y un equitativo sistema fiscal.  Lo demás, es decir, el juego de la elección de esos logos que han secuestrado la democracia real, es pan para hoy y hambre para mañana.

                                           Jaime Miñana    @jaimeminana



sábado, 1 de octubre de 2011

Crónica de un desastre continuado: brookers cínicos, sueños derribados y Superman rogando al Altísimo…

                                            
                                                  Muy mal tiene que estar la cosa...


Los niños, los tontos y los farsantes dicen las verdades. De eso hemos tenido buena prueba esta semana, cuando se han puesto en circulación las declaraciones del semi-farsante brooker Alessio Rastani en la fiable BBC:http://www.publico.es/dinero/398537/en-un-ano-millones-de-personas-perderan-sus-ahorros. Dice lo que todos sabemos, que en este gran guiñol financiero que nos embarga –nunca mejor dicho- los políticos, los estados no pintan nada. Todo depende del capricho de los mercados y de tiburones como él. Qué más da que no sea un corredor de pedigrí, lo que ha dicho con osado cinismo es certero. Por mucho que descalifiquemos al mensajero, las verdades del barquero ahí siguen.

Y para verdades las que lanza como puños el socarrón George Carlin. En el vídeo que aquí adjunto se empecina en mostrarnos las vergüenzas del sueño americano (así se titula el show) o, mejor dicho, de cómo han dejado ese cacareado ideal los actuales detentadores del poder en Estados Unidos. El presidente Eisenhower dijo en su enigmático/visionario último mensaje televisado que había que tener cuidado con el complejo industrial militar. La historia americana de los años siguientes fue una prueba fehaciente del poder omnímodo de ese entramado. Ahora ha sido sustituido por otro poder más evanescente pero igualmente fáctico que tiene su sede en el Monopoly financiero de Wall Street. ¿Tendrá que venir Superman a salvarnos de estos sibilinos, todopoderosos villanos? El otro día (ver foto arriba) el superhéroe fue sorprendido rezando en una iglesia. Muy mal tienen que estar los tiempos…