BITÁCORA DE UN NÁUFRAGO INDIGNADO



Desde una isla casi desierta, un Robinson en el océano de la globalización. Atento/conectado/indignado veo pasar el mundo nada indiferente. Una verbena, un gran guiñol, un despropósito… Mas no puedo huir del sinsentido; estoy enganchado al destino de los demasiado humanos. Estoy condenado a pensar el mundo y verterlo en palabras y lanzarlo al mar en botellas de ceros y unos.



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sábado, 7 de junio de 2014

EL IMPERIO CONTRAATACA: POR LA REPÚBLICA GALÁCTICA



Os escribo desde la isla, o quizá debiera decir la Galaxia. Estoy retirado pero activo. Sigo la actualidad del país, las demandas de la gente libre para que los ciudadanos podamos elegir todo, también el modelo de Estado que queramos en la Galaxia ibérica. 

Relacionado con estos desafíos galácticos, os quiero recomendar un artículo del escritor gallego Suso del Toro que me parece que da las claves de algunas cosas que están pasando en España: También os recomiendo los últimos artículos del blog Relatos ocultos de mi amigo Hernán Ruiz, creador de Plot 28.

Salud y República

Jaime Miñana

lunes, 10 de marzo de 2014

JORDI EVOLE ENTREVISTANDO A LOS MAGNATES: "TODO ES RELATO, ESTÚPIDO"

No suelo poner artículos ajenos en este blog, pero en este caso no tengo otro remedio, porque es un designio como si fuera divino. Y es que este artículo es de mi creador, Hernán Ruiz, que ha decidido salir a la palestra en el mismo periódico en el que yo me he fogueado desde el verano de 2010, El Periódico de Aragón. Esta es la versión íntegra de lo que luego se va a publican en un díptico que encontraréis en las páginas de ese diario zaragozano...




Tras la fuga ficcionalizada de Operación Palace, Jordi Évole vuelve al cuerpo a cuerpo periodístico. ¿La senda del periodismo de investigación? 

Decíamos en el anterior post que el fake sobre el 23-F era más veraz de lo que predicaba. Decimos ahora que el doblete de entrevistas, a Pedro J. RamírezFlorentino Pérez, es mucho más ficción de lo que pretenden... 

El conductor de Salvados acosa a esos dos colosos, pero sucumbe por momentos a cierto complejo de Estocolmo/Madrid. ¿La fascinación del joven barcelonés ante un dinosaurio sagrado de la prensa de la Villa y Corte o ante el gran líder de su equipo rival, también de la Capital? El exdirector de El Mundo, con una ensayada sonrisa desdibujada en el contraplano, se presenta como el gran valedor de la verdad, el adalid del periodismo de investigación y su víctima propiciatoria... Tiene respuestas para todo, incluso para justificar ese editorial de Diario 16 en el que insinúa que a los etarras hay que tratarlos como a tigres y, en consecuencia, se justifica su aniquilamiento... No mucho después, tras haber jurado odio eterno al felipismo, iniciará la interesada campaña contra los GAL... Y eso por no hablar de la miserable teoría de la conspiración del 11-M, a la que va unido el linchamiento mediático del pobre comisario Ruiz... Jordi Évole no quiso hurgar en este episodio, revelador de los escasos escrúpulos del protomártir de la deontología periodística y de la libertad de expresión vestido de Ágata (¿el diablo no vestía de Prada?). 

Y Florentino... También entrevistado en su campo, en el sancta santorum del Bernabeu, pletórico de vitrinas con trofeos. El comunicador catalán domina la escenografía en sus entrevistas, pero esta vez el tycoon madrileño le gano la mano. Le llevó a su impoluto y desnudo despacho que era la metáfora del discurso que iba a desgranar sin despeinarse... Jordi le azuzó, pero Florentino, así a secas, supo presentarse como un trabajador a destajo (de 8.15 a 21 h.), hombre de familia (¿cómo se puede compaginar con esas jornadas de workalcoholic?). Florentino Pérez autopresentado como tipo normal, varón de sentido común... No me extraña que coincida con Rajoy en las cosas principales -otro prócer del menos común de los sentidos-: es magnífico que esos currantes que él genera (me dedico a crear trabajo las 24 horas del día, vino a decir...) ganen menos bregando más. Un tal Pérez (hasta su apellido responde a esa normalidad proclamada), hombre de centro -fue político de la UCD y dice que la política es lo que más le gusta: aquí fue sincero-, ciudadano moderado, incansable generador de riqueza, amigo de sindicalistas y socialistas, excepto de guerristas excéntricos y raros de IU, como Llamazares, que no entienden que él fue quien cambió el skyline de Madrid para que fuera un Nueva York manchego. El Señor Pérez, máximo accionista de un holding que gana 32 millones de euros al día pero que no sabe como gastarlos personalmente, porque siempre está en el despacho. Florentino de carne y hueso, el padre virtual de todos los niños del Tercer Mundo que vistan de blanco, el hombre que quiere retirarse en sus Fundaciones para buscar los ojos de ese pequeño colombiano que le llegaron al corazón....

Estos reportajes sobre Pedro J y Florentino son ejemplos, pues, del periodismo riguroso, del saber hacer en pos de la objetividad, de la entrevista que radiografía con sinceridad al personaje. La pura realidad, vamos. Lo del 23-F, eso sí que era ficción....

                                                                 Hernán Ruiz




lunes, 24 de febrero de 2014

OPERACIÓN PALACE DESVELA, MÁS ALLÁ DEL ARTIFICIO, EL STORYTELLING DEL RÉGIMEN DE LA TRANSICIÓN



Se debate en los medios sobre el fake del 23-F de Jordi Évole. Unos se indignan porque fueron engañados, otros dicen que tenía un mal guion, muchos lo alaban, otros, más institucionales, alertan de que no se puede jugar con estas cosas (¿sagradas?). Nadie cuestiona, ni siquiera los que se lo tragaron y llegaron incluso a tuitearlo, que ese falso documental es una ficción. 

Yo, como no creo en eso que llaman realidad, y mucho menos en la realidad política -siempre moldeada a gusto del Poder-, creo que Operación Palace es un storytelling bastante realista: si non é vero é ben trovato. ¿Qué más da si el golpe lo guionizaron en primera instancia los principales políticos de entonces y lo filmó el inefable Garci? Lo relevante es que sobre esos hechos, no alcanzaremos a saber hasta qué punto manipulados hasta que no se desclasifiquen los documentos, se construyó un relato oportunista: la heroización del Rey Juan Carlos I. Así, un príncipe incubado en las ¡ ensangrentadas cavernas del franquismo emergió como el el Salvador de la democracia amenazada. El nuevo régimen ya tenía su Hércules y su épica al tiempo que, de esta manera, quedaban velados sus orígenes dictatoriales. No era la primera vez que la Monarquía Hispánica lo hacía: el Emperador Carlos V también vinculó sus orígenes a los de Hércules y nos legó las célebres columnas hercúleas en nuestro emblema nacional. Mucho antes, Virgilio vinculó los orígenes del flamante imperio de Augusto a los tiempos heroicos helenos en la Eneida: los romanos descendían de Eneas, un héroe de Troya...

Este nuevo storytelling de Juan Carlos el Redentor fue tácitamente asumido por los medios de comunicación, los principales partidos, la enseñanza reglada y buena parte de la ciudadanía. Los que señalaban esa falacia eran entonces considerados antipatriotas y, lo que es peor, aguafiestas. Solo la megacrisis actual  ha empezado a hacer añicos ese relato oficial, aunque el establishment de la Transición se empecine en mantenerlo en pie como un espantajo que se cae a trozos... ¿Realidad o ficción? No nos engañó Évole, que en todo momento declaró que su fake era eso, falso. Nos engañaron desde 1981 con esa otra película llamada Monarquía parlamentaria, un oportuno invento para mantener a las oligarquías de siempre y los nuevos arribistas de la política.

miércoles, 12 de febrero de 2014

¿REALIDAD O FICCIÓN? A MODO DE DESPEDIDA



Me han ido brotando estos artículos desde 2010. Son, como yo, ficción para diseccionar críticamente la realidad. Hoy día eso que llaman realidad ha superado aquí a la ficción aproximándose al esperpento, que no es una grotesca estilización de la realidad española: es nuestra realidad. Nos estamos pudriendo y la “marca España” es el mayor sarcasmo del gobierno más vil de la pseudodemocracia juancarlista. Rajoy, gallego como Valle-Inclán y Franco, es un Max Estrella maquiavélico, la ficción que necesitaba el contubernio políticofinanciero para terminar de arrasar el país tras el preámbulo progrebuenrrollista de ZP. Mariano lleva a cabo, impertérrito, los mandatos de la Circe teutona que ha convertido en cerdos a los díscolos meridionales y al alicaído tigre celta. Somete a estos PIGS la Ama Merkel a una dieta de recortes sinfín y trabajo hasta los 67, mientras sus ciudadanos de primera gozan de derechos sociales y jubilación anticipada. Nuestro presidente es el porquero Eubedeo y, como él, contempla impotente cómo su piara es sumida por el agujero enorme de la crisis. Por ahí se va el sueño europeo que nos inoculó Felipe González, otro porquero que nos vendió a los intereses germanos por dos latas de aceite y un kilo de naranjas pero que, al menos, dejó un estado de bienestar (milagros de la socialdemocracia). Ahora Angelmania se ha quitado la careta, con la complicidad de sus socialdemócratas, para perpetrar un Rapto de Europa políticamente correcto; nada de panzerdivisiones ni stukas, le basta un arma letal, el euro o el arte de vender duros a diez pesetas.

Con ese beneplácito de Angela Circe, el porquero ibérico puede reinar sobre su hipotecada dehesa hasta convertirla en un yermo a mayor gloria de las vedettes del IBEX 35. Rajoy es un tirano banderas disfrazado de inane registrador de la sagrada propiedad, un aprendiz de Maquiavelo (por sus desaguisados los conoceréis…), un Zeus galaico fulminador: se escuda en sus titeristros con cartera para abrasarlos, sacrifica a sus adversarios, aparta a molestos plumillas… Pero sobre todo es maestro en el engaño (el pueblo español bien lo sabe); engañó al ilustrado tertuliano Wert para convertirle en muñeco del pimpampum de una ley que tenía su cuño, lo mismo que al listillo Gallardón haciéndole creer que, como heredero, debía congratularse con el ala derecha de la gaviota (“Alberto, a los progres ya los tienes ganados”…) y dejándole a los pies de dos caballos por desbocar, el aborto y la justicia en rebelión. Cazadores cazados, ambos están fulminados en su futuro político. Los restantes de su Gabinete son nenas y nenes más fieles que competentes, terminales de los lobbies militares, eléctricos e industriales…, matones sin pelos en la lengua (también) o mascarones de proa para cortar las olas indignadas y justificar lo injustificable (Miss Soraya Transparencia).  La derecha “preparada y buena gestora”, ahí la tenemos; otra descarada fábula entre un colectivo proclive a anegarnos con toneladas de eufemismos: derecha civilizada, centro, liberalismo, moderación, sensatez, emprendedores y PYMES, sentido común, patriotismo, externalización, marca España, mayoría silenciosa, creación de empleo, ciudadanos decentes… Lo que palpa la gente con un mínimo sentido crítico es que se destruye la clase media para alumbrar el precariado y se empuja a la generación mejor preparada de España hacia los aeropuertos. El porquero y sus gaviotas están haciendo el trabajo sucio para los señoritos de la Bolsa de Madrid y Doña Troika. Dejarán arrasada nuestra dehesa, pero qué más les da si tienen reservado un rinconcito en un Edén con portal giratorio: “Ande yo caliente”…

Esa es la realidad de la ficción de nuestra derecha. Siempre han creído que el país era su predio particular y ahora se afanan en saquearlo al máximo… Para justificarlo se valen de la mayoría de los terminales mediáticos que sueltan tinta de calamar: relatos de reformas necesarias, herencias envenenadas, izquierdas antisistema, sacrificios necesarios, transparencia y demás farfulla. Incluso sus antiguos aliados, aquellos que contribuyeron a auparles, son desterrados a la mínima disensión. Ha sido el avestruz Rajoy quien ha logrado dejar fuera de juego al águila Pedro J, algo que no pudo ni la felina inteligencia de Felipe. No es un hito muy revelador, porque la libertad de prensa había sido asesinada desde el momento en que las gaviotas anidaron en la Moncloa (secuestro de RTVE, preguntas pactadas, plasmas, maná institucional para los nuestros... ). Ramírez no es el protomártir del periodismo de investigación, sino un alquimista del Poder que ha sucumbido víctima de su propia pócima. Que se prepare Mariano, porque escarbará en el estiércol que vaya dejando y se lo irá tirando hasta su tumba. La suerte rajoyana está echada para la Historia, pero a él le trae sin cuidado porque se fumará un puro recostado en Telefónica, Sacyr o en la Ciudad del Santander.


Marca España, realidad de nuestra ficción, mísera ficción de una cotidianidad empobrecida. Esperpento: contribuyentes y PYMES pagando los vidrios rotos del bucanerismo políticofinanciero, pobreza rampante, derechos sociales y salarios en merma, evasores y beautiful people indultados, la Iglesia sacando tajada con un Papa guay, periodistas paniaguados, incompetencia generalizada, Franco en la memoria… Menos mal que nos queda Gamonal y las mareas, luminarias de una ciudadanía que planta cara y hace política de verdad. Que ellos tengan el protagonismo, yo me retiro (la radicalidad que he mostrado aquí desde el 2010 ya se ha generalizado en no pocos columnistas). Soy ficticio, podéis comprobarlo en www.plot28.com, pero mucho más real que el esperpéntico libreto de la España de hoy. Mi creador Hernán Ruiz me toma el relevo, quintacolumna para seguir flagelando las miserias hispanas reales o ficticias. Hasta nunca.



sábado, 8 de febrero de 2014

EL TEJIDO CIUDADANO ACTIVO COMO BASE PARA LA DEMOCRACIA DE VERDAD. Menos mal que nos queda Gamonal....

Parece que la durmiente ciudadanía despierta. ¡Aleluya! Gamonal, las triunfantes huelgas de basureros en Madrid y Alcorcón, la marea blanca que ha detenido la privatización de la Sanidad madrileña, los marbellíes parando desfasados proyectos urbanísticos, etc. Son síntomas que apuntan a una tendencia esperanzadora.

Las sociedades con democracias consolidadas se fundamentan en un fuerte protagonismo del tejido social. De lo contrario el poder queda en manos de oligarquías, como ocurre en Iberoamérica, Rusia, China y... España.

El régimen de la Transición se fundamentó en los pactos necesarios para mantener el dominio de los poderes fácticos y arrinconar a la ciudadanía díscola y activista del tardofranquismo, limitando su protagonismo a la periódica llamada a urnas. De lo demás se encargarían los partidos y los políticos. Descalabrado el PCE, el PSOE entró en ese juego juancarlista y, cuando ostentaba el poder, desactivó los movimientos ciudadanos argumentando que para ese trabajo estaban ellos. Se desmovilizaron las asociaciones de vecinos y otros canales de participación cívica pasando muchos de aquellos aguerridos dirigentes a integrarse en el maná de cargos socialdemócratas. De aquellos polvos... Es el PSOE, por tanto, el principal responsable de este marasmo ciudadano con el que nos encontramos cuando empezó la ofensiva desmanteladora del PP. Al menos, estos están haciendo el trabajo de sus señoritos...

¿Dónde se situará el PSOE que quiere renovarse ante esta nueva tesitura? ¿Dónde sitúa la acción ciudadana en su esquema? ¿La limitará a esas primarias domesticadas que pregona con orgullo? Es este un arcano no mayor que el que rodea a los demás asuntos que celosamente guarda el aparato del partido. Menos mal que aspiran a la transparencia y a la democracia directa... Hay algunos que sospechan que ante la avalancha de Gamonal los de la rosa tiritaron tanto como los de la gaviota... No es extraño, si la ciudadanía cobra protagonismo se les va al carajo este sistema que han montado para mayor gloria de la alianza poltícofinanciera en la que todos andan metidos. No hay que bajar la guardia, no puede ocurrirnos que, otra vez, depositemos la indignación en manos de un ZP emergente que nos haga el truco del conejo rojo en la chistera (también roja) del Banco de Santander. O cambiamos de régimen o las chisteras seguirán decidiendo por nosotros.

                      Protestas de los vecinos del barrio de Gamonal (Burgos)
          

martes, 24 de diciembre de 2013

DOS VUELOS QUE CAMBIARON ESPAÑA



                           LA SEGUNDA BARRERA


Vi aquella película que mi padre me había recomendado con especial interés. Había cumplido quince años ese mismo día y fue como un rito de iniciación. Tras verla me hice mayor, quizá porque tomé conciencia del país donde vivía... Precisamente ese 20 de diciembre del 2028, un año después de que me viniera la regla a la par que el invierno. Porque yo nací ese mismo día del 2013, cuando cambió la Historia de España. Dicen que fue un traumático viraje que, sin embargo, mis padres celebraban cada año, como un complemento de mi cumpleaños. Yo no comprendía nada, porque en el cole y en los libros aquella fecha se recordaba como fatídica, el "día de furia que ensangrentó la democracia española"; pero mamá me había empezado a comentar que no hiciera caso, que aquella fue una jornada grande y liberadora. 

El polémico largometraje de Jorge Monteagudo, La segunda barrera (2023), mostraba con tono documental el contexto de crisis extrema que vivía el país en 2013: el desmontaje del Estado de Bienestar, los continuados abusos de la clase dirigente, la fraudulenta colonización de las instituciones, la corrupción sistémica... y el hartazgo creciente de la gente. Después el protagonismo pasaba al Grupo de Liberación Ciudadana, integrado por concienciados jóvenes que habían perdido el miedo. Eran gente intelectualmente solvente (de "la generación más preparada de nuestra Historia"), nada de activistas desesperados, aunque estaban más que hartos de la situación sociopolítica. Pasaron a la acción y lo hicieron planificando con escrupuloso rigor una cadena de atentados que superó la hazaña de Carrero Blanco, glosada por otra película titulada Operación ogro. Las acciones se concentraron precisamente el 20 de diciembre de 2013, justo cuarenta años después del célebre vuelo del Almirante destinado a perpetuar la dictadura de Franco. En el comunicado que sucedió a los atentados se aludía precisamente a este paralelismo ("la primera barrera"), refiriéndose a la actual democracia como franquismo camuflado que estaba aterrorizando igualmente a los ciudadanos: <<Rechazamos en principio la violencia, pero es el Gobierno, en connivencia con la Troika, quien ha empezado esta guerra contra los ciudadanos y ahora solo nos queda defendernos ante la irreversible perversión de los mecanismos democráticos>>. Acostumbrada a los efectos 3D de las pelis americanas, a esta le faltaba espectacularidad, estaba hecha con ese toque artesanal español que aquí tenía cierto encanto, pues los acontecimientos eran presentados con garra y los personajes resultaban muy auténticos. No tardabas en conectar, de hecho, con aquellos protagonistas que luego fueron calificados de sanguinarios terroristas a la vez que despreciabas a la fauna política que combatían... Daba la impresión de que el argumento lo habían escrito previamente los del GLC, porque sus acciones fueron diseñadas como si de un elaborado guion se tratase. Los asesinatos selectivos de dos presidentes de entidades bancarias imputados pero nunca condenados y del Presidente del Consejo del Poder Judicial culminarían, ese mismo mediodía, con la espectacular explosión en pleno Consejo de Ministros. Murieron todos los miembros del gabinete excepto el Ministro de Justicia, quien, sobre la misma mesa ovalada que albergó la camuflada bomba, había depositado para su aprobación una contrarreforma de la Ley del Aborto que estaba encoraginando a todos sectores progresistas. Con esa deflagración del que fuera llamado "viernes sangriento" acababa el filme, los créditos cayendo sobre esa nube de de la Moncloa que auguraba un futuro incierto. 

Aquellas imágenes me habían activado. Busqué información en Internet. Los programas oficiales hablaban de indignación, rabia y condenas al terrorismo, aunque apenas hubo manifestaciones populares de condena (incluso se había corrido el rumor de que las acciones habían sido sufragadas por un oculto crowdfunding ciudadano...). Esto me sorprendió, porque yo soy pacifista y creo, como Gandhi y Mandela, que la violencia solo engendra violencia; pero más me sorprendió que a partir de aquel 20 de diciembre el país empezara a cambiar. Las elecciones convocadas seguidamente otorgaron el poder a una coalición de izquierda alternativa y se inició un proceso de regeneración democrática con el forzado relevo de Juan Carlos I. Fue entonces cuando el GLC se disolvió (<<Hemos cumplido de momento nuestra misión, pero estaremos alerta>>) y sus integrantes jamás fueron localizados (insinuaban ciertos medios que habían sido amnistiados...). Mis padres dijeron que todo había cambiado porque, por vez primera en mucho tiempo, el miedo había cambiado de bando y afectaba a los que habían estado aterrorizando de siempre a la ciudadanía. Mejoraron las condiciones de trabajo, el comportamiento de los bancos y también los políticos, que dejaron de ser una casta privilegiada gracias a leyes muy restrictivas. Mis viejos comentaban que aquella acción del GLC -ellos preferían llamarla "el vuelo de la gaviota"- había sido celebrada en silencio por muchos, como en los tiempos de Carrero. 

viernes, 20 de diciembre de 2013

UN PAÍS EXCEPCIONAL



Vivimos en un país excepcional; en el peor sentido de la palabra. España es una excepción entre los grandes países desarrollados europeos. Desde comienzos del siglo XIX hasta el último cuarto del XX, mientras los demás progresaban nosotros encadenábamos guerras civiles, asonadas militares, dictaduras, democracias oligárquicas y violencia sistémica. Fuimos, junto con Portugal y Grecia, los grandes sacrificados en el nuevo orden de la Guerra Fría, permitiendo aquí los vencedores la pervivencia de un régimen fascista por miedo al comunismo. Y esa pesadilla franquista duró cuarenta años. La idealizada Transición trajo la democracia, pero a través de un Rey designado por el genocida Franco (¿se imaginan a Hitler invistiendo a un monarca?) que propició un régimen donde todo cambiaba para que no cambiara nada, manteniéndose los poderes tradicionales. La Santa Transición nos hizo creer que era posible pasar sin traumas de la premodernidad franquista a la posmodernidad almodovariana. Felipe González nos vendió el sueño del Estado de bienestar permanente, de Europa como madre nutricia y Aznar el del capitalismo popular (todos seremos ricos…). Hasta que la crisis de 2008 nos bajó a tierra. Spain is diferent. Y los problemas vienen, en buena medida, de esos orígenes viciados del actual régimen: se amnistió a los genocidas fascistas (único país que ha perpetrado algo similar), se decretó el olvido de los muertos republicanos, se impuso una monarquía de dudosa legitimidad… Todo para garantizar el orden, la paz y la estabilidad que se han convertido en la coartada para el dominio de una privilegiada clase política que ejerce su poder desde los partidos dominantes. Hoy los controles democráticos están supervisados por esa casta senatorial: apenas existe división de poderes, el Congreso está narcotizado por la mayoría gobernante, el Senado es un cementerio para venerables elefantes, la transparencia es pura retórica, el Tribunal de Cuentas fiscaliza con calculado retraso para que expiren los potenciales delitos del PPOE, la fiscalía general y buena parte de la judicatura son una sucursal del gobierno, como los institutos demoscópicos, la radio y televisión públicas… Una futura ley antidemocrática blindará a los políticos del acoso del pueblo airado, como lo hacen ya los medios en un país donde el periodismo libre es marginal y abundan paniaguados, tertulianos teledirigidos, turiferarios e intoxicadores varios.

La alianza entre poder político y financiero avanza en toda Europa, pero en España es una misma cosa; de ahí las puertas giratorias por las que transitan políticos que luego son directivos de grandes empresas o viciversa. Esta obscena entente lo invade y pervierte todo, por eso el libre mercado es aquí una entelequia… Somos el único gran país europeo donde pervive una remozada versión del régimen señorial: reparto de beneficios con doble vía entre la casta política y la financiera del que los EREs andaluces y la financiación irregular del PP son los postreros episodios. Eso explica que aquí importen más las rentables (para ellos) y ruinosas (para nosotros) megainfraestructuras que conformar un tejido industrial conscientemente desmantelado. Contamos con la red de alta velocidad más extensa del mundo que conecta ciudades desindustrializadas, tenemos una pormenorizada red de endogámicas universidades sin excelencia para fabricar titulados emigrantes, disponemos de auditorios y museos de arte contemporáneo firmados por arquitectos estrella cuando no hay ya presupuesto para eventos ni mercado para el arte… Somos una excepción porque nunca hemos sido capaces de llegar a pactos para los asuntos de estado: la educación está al albur de los caprichos ideológicos del gobierno de turno, lo mismo que la política exterior o las relaciones con las comunidades autónomas. A estas alturas no tenemos claro nuestro modelo de Estado, tensado por los nacionalismos español y periféricos, ni sabemos qué patrón económico seguir, por eso improvisamos con pelotazos (Eurocasinos, la última ocurrencia) mientras se jibariza la investigación y se menosprecia la educación, únicas garantías de futuro.

La cultura también sobrevive en estado de excepción. Tras utilizarla como escaparate subvencionado más que como industria y fuente de riqueza, ahora se desmantela sin remisión en buena medida por prejuicios ideológicos (“esos rojos…”). Nuestro miope gobierno no entiende que el entertainment es una de las primeras aportaciones al PIB estadounidense o que la Comisión europea apoya este sector por ser uno de los de mayor proyección económica. También somos excepcionales, con Italia, por el protagonismo que adquiere la Iglesia en un estado supuestamente laico donde, además, el peso de la práctica católica es más bien discreto. Esta complicidad entre el gobierno y sus señoritos explica que seamos la única nación de nuestro entorno en el que avanzan las “milagrosas” privatizaciones de empresas públicas que no mejoran el servicio -el Mierdid de Botella es un ejemplo- pero sí los beneficios de las élites asociadas (los políticos facilitadores suelen acabar como dirigentes de las empresas elegidas). Si bien esta es una tendencia generalizada en el panliberalismo dominante, somos los europeos que más hemos avanzado en desigualdad; no es extraño con un sistema fiscal que descarga el peso en los trabajadores con nómina y exonera, a través de salidas camufladas, a los potentados. Tampoco es extraño, nuestra derecha es la única en Europa que alberga a la ultraderecha y la única que se identifica claramente con una rojigualda para muchos bajo sospecha (otra excepcionalidad).

No somos excepción en una mentalidad latina donde triunfa la mentira (el PP se fundamenta en ella: Prestige, 15M, programa incumplido), donde no se valora la excelencia profesional, sino la fidelidad perruna y la incompetencia con amigos. ¿Tiene salida este país con abundante talento y vitalismo creativo? Sí; que mandemos al infierno el legado de Franco –custodiado por la cruz más grande de Europa, otra excepción- y que cambie la mentalidad de los ciudadanos para mandar al infierno la otra herencia, el régimen señorial que nos carcome.


                                      Jaime Miñana.  Filósofo