BITÁCORA DE UN NÁUFRAGO INDIGNADO



Desde una isla casi desierta, un Robinson en el océano de la globalización. Atento/conectado/indignado veo pasar el mundo nada indiferente. Una verbena, un gran guiñol, un despropósito… Mas no puedo huir del sinsentido; estoy enganchado al destino de los demasiado humanos. Estoy condenado a pensar el mundo y verterlo en palabras y lanzarlo al mar en botellas de ceros y unos.



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sábado, 17 de diciembre de 2011

CUANDO SE HUNDEN HASTA LOS CUENTOS DE HADAS...




      
Europa se parece cada vez más a esa película sobre Hitler que aquí se estrenó como El hundimiento; esperemos que el símil se limite al título.

España también se hunde; si hasta se nos ha caído el Príncipe Encantado del cuento de hadas improvisado por la “Monarquía más moderna y ejemplar de Europa”... Ahora resulta que Iñaki Urdangarín, alto, rubio, guapo, deportista, vasco de pedigrí era un Shrek sin encanto y ventajista… (certerísimo el análisis que he encontrado blogueando por ahí: http://elseptimosello.blogspot.com/2011/12/urdangarin-carta-de-ley-y-muerte.html)
 Ah, y qué decir de la princesita preferida… Al parecer, no se enteraba. ¿Tampoco la Casa Real? Si fuera así –que no lo creemos- deberían dar de baja a sus servicios de información… <<Mire los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes hoy desmoronados…>>, si Quevedo levantara la cabeza constataría que todo cambia aparentemente para que todo siga igual… Nos creímos ricos, hermosos, propietarios, euroguays y ahora resulta que somos PIGS y ogros…

Pero vayamos a la génesis de la historia… Tras la mascarada del aznarismo, que azuzó a las gentes con sus mentiras asesinas, ZP se presentó como el pajecillo verde con flauta de los cuentos… y, zas, logró entrar en el Palacio monclovita. Con su flauta encantadora logró sacarnos de Irak y, flop, seguimos su melodía palatina. Le permitimos su inconsistencia discursiva, sus caprichos y ocurrencias en improvisaciones sin fin, su uso personalista del poder, su falta de rigor, sus camarillas incompetentes… Todo con tal de no ver a la indigerible derechona en Palacio. ZP se enfrentó al Ogro de la crisis con una música políticamente correcta aderezada por las trompetas del Welfare State y el coro de la Alianza de Civilizaciones. La letra era muy simple: el buenrrollismo nos salvaría de todos los males. Pero el Ogro acechaba en serio y el paje ZP, para calmar su ira, le abrió el silo del Estado de Bienestar. Entonces sus melodías cambiaron totalmente, también la letra que empezaba a ensalzar el patriotismo, los recortes, las exigencias de los mercados. Pero el Ogro seguía zampando más recursos del Welfare State y no por ello estaba menos enfurecido; pedía más y más. El pueblo echó al paje para dar las llaves del Palacio monclovita a un notario del Reino que parecía más serio, riguroso, menos lampiño… Decían que iba a hacer esos deberes mejor, que le gustaba más al Ogro y a su papa Mercado. Y así estamos, iniciando el Año Mariano, esperando un milagro que nos libre del Ogro, que nos reconcilie con su exigente progenitor. Mercozy velará por nosotros, también la Reserva Federal estadounidense y el BCE y el FMI y Botín. Entre tanto Grecia ya no existe, Irlanda ya no canta y Portugal se ha difuminado en la bruma manuelina. La gente está triste, la gente tiene miedo. Por eso está dispuesta a apoyar a los que calmen al Ogro, por eso está dispuesta a abrirle las despensas, a sacrificar la despensa acumulada durante décadas.

Esto se parece cada vez menos a un fairy tale para acercarse al nonsense carrolliano. Quevedo no podría explicarlo, pues todos los muros de la racionalidad se han pulverizado; que venga Groucho Marx o Jardiel Poncela.









 


lunes, 7 de noviembre de 2011

MERKOCY VIENE DE MERCADO






Qué espectáculo, Merkozy (Merkel + Sarcozy, que suena a Mercado) imponiendo a Atenas, la cuna de la democracia, un gran trágala que presagia una enorme tragedia griega. El aborto del referéndum desesperado de Papandreu desvela la verdad (aletheia): el demos (pueblo) le importa un carajo al poder financiero que impone el orden. Mercado dicta sus órdenes también sobre Mercozy y así sigue la cadena de mando hacia los mediocres cancerberos de la UE (Van Rompuy y Durao Barroso, convidados de piedra con sueldos millonarios), hacia los gobiernos PIGS (los vagos sureños) y a la comparsa restante del norte y del Este; entre tanto la Pérfida Albión mira de reojo cómo se hunde el euro, “ese invento continental”. La criatura monetaria nació para dinamizar los mercados, nos obligó a subir el coste de la vida -los sueldos no- y ahora pugna por estrangularnos.

Los dirigentes europeos, liderados por Merkocy, que suena a Mercado, no pueden achicar tantas vías de agua, y eso que todavía no ha llegado la marea de la rebelión ciudadana, que se huele desde Atenas a Dublín. Se empecinan en salvar el barco a toda costa. ¿No sería más sensato mandar la maltrecha nave -con bandera del Banco Central Europeo- a hacer puñetas? Hay que botar otra nueva con una bandera que represente los intereses de la ciudadanía. Eso se llama cambiar de paradigma, alumbrando uno en el que los tejemanejes financieros estén sujetos al poder político soberano…. Pero eso no lo va a permitir Merkocy ni el santo patrón que los ampara. Y la gente traga amenazada por la disyuntiva “o nosotros o el caos”; así se lo han planteado a la díscola Grecia. Porque el pueblo temeroso quiere cualquier mísero puesto de trabajo antes que el caos, por eso asume los recortes del Estado de Bienestar antes que navegar con rumbo incierto. Ya sabemos lo que dan de sí las salvíficas recetas neo-liberales que están en el origen de esta salvaje crisis; mirad a la Francia del petit Napoleon, cada vez más acosada por los mercados, o a la bella Italia regida por el mejor empresario jamás soñado colocada al borde del abismo…

¡Qué triste Europa regida por el miedo y la impotencia! ¡Qué triste España a punto de echarse en brazos del repantingado y poco deseado Rajoy para que mueva un poco la rueca económica y caigan las migajas. Pan para hoy y hambre….

domingo, 16 de octubre de 2011

Birras para hoy y cócteles (Molotov) para mañana

El PSOE se desploma, claman las encuestas a un mes de la prueba de fuego. Rajoy, repantigado con el puro, contempla la mayoría absoluta. La gente tiene miedo y se aferra a los tópicos: la derecha gestiona mejor la economía, activará el empleo…. La gente no suele mirar más allá de sus narices, y ante ellas está un panorama económico desolador, sin visos de futuro. De poco sirve decirles que el PP acentuará los recortes, el desmontaje del Estado de Bienestar, de poco sirve decir que estos son los valedores de los incendiarios que han prendido el fuego y ahora quieren hacer de bomberos… Hay algo que las narices de la gente intuye bien: éste es el sistema que hay y si hay que darle oxígeno no valen cataplasmas. Recortes, sangre, sudor y lágrimas. Otra cosa es que creas, como yo creo, que el capitalismo hiperfinanciero de hoy no es válido y que, además, colapsará a no mucho tardar. Pero esa hipótesis los inminentes electores no quieren ni imaginarla. Así pues, demos alas a la gaviota para que la economía se dinamice algo, lance a los emprendedores salvadores y, al menos, todos tengamos un empleo, aunque sea precario e infra-mileurista. Lo importante es que la maqinaria económica chute para que el paro disminuya, para que podamos bajar sin sobresaltos al bar de la esquina (me debes lo de ayer y anteayer Paco)… Si luego todos nos vamos al carajo, al menos ya hemos ganado para unas birras. Birras para hoy y corralitos y cócteles (Molotov) para mañana….

                            

sábado, 15 de octubre de 2011

HACIA UNA DEMOCRACIA QUE SEPARE EL PODER POLÍTICO DEL FINANCIERO





La Modernidad dio comienzo en Occidente cimentada en tres pilares: la declaración de los derechos del hombre, la apuesta por la razón y la ciencia y la separación entre Iglesia y Estado. La Posmodernidad vino a revelarnos que todos los “grandes relatos” eran eso, relatos, también el de la propia Modernidad. Cuando parecía que todos los mitos habían sucumbido nos dimos cuenta que no era cierto (Lyotard, profeta de la posmodernidad, lo advirtió al final de su vida). Quedaba uno sin derribar... El tándem Reagan/Tatcher, refrendado  por los profetas del “final de la Historia” y los gurús del neoliberalismo, lo dejó claro: vencido el comunismo, solo nos quedaba el Mercado, con mayúsculas. Todos, incluidas las corrientes políticas dominantes, conservadoras o socialdemócratas, parecieron asumir ese dogma; unos para sacralizar las inercias de la libre iniciativa (Adam Smith estableció que contribuía al bien común), otros para paliar sus desajustes en un Estado de Bienestar cada vez más acosado. Todo se gestaba desde la única Superpotencia. En el orden político Estados Unidos ejercía con singular arbitrariedad su papel de solitario supergendarme global, mientras el orden económico quedaba a expensas de los caprichos del Mercado. Ambas tendencias llegaron al paroxismo durante la égida de George Bush Jr. Mientras ejercía un control paranoico en su combate sin cuartel contra el terrorismo y otros enemigos imaginarios (las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein), dejaba operar sin cortapisas a los tiburones de Wall Street. Desmantelada la industria (China era ahora la fábrica del mundo) el poder mundial se ejercía desde un sector financiero hipertrofiado. Wall Street estaba sustituyendo como poder fáctico al célebre “complejo industrial-militar” sobre el que alertó el presidente Eisenhower  en una última alocución televisada que resultó profética.
Las consecuencias de este cambio de supremacías son bien conocidas y las estamos padeciendo desde el verano de 2008. Y no es una situación exclusiva de Estados Unidos, sino que afecta a todo Occidente. Eso explica que nuestros gobiernos, más allá de las primeras proclamas de control financiero, hayan acudido prestos a socorrer a los bancos con dinero público.  Eso explica que la Unión Europea esté pilotada por los intereses de los bancos franco-alemanes, los auténticos acreedores de todos los “cerdos” (PIGS) que están sacrificando sin piedad en un San Martín encadenado, de Atenas a Dublín pasando por Lisboa. Ante esta tiranía financiera nada tienen que hacer las políticas socialdemócratas, cuyos mentores han sido igualmente forzados a desmontar el Welfare State. Papandreu y Rodríguez Zapatero son dos ejemplos de ese obsceno trágala que está descalificando la izquierda posibilista europea. ZP ha sido un presidente tolerante con esa prepotencia financiera -nunca cuestionó la primacía del entramado bancario español y la burbuja inmobiliaria que sostenían- por muchos gestos progresistas que hiciera en materia de derechos sociales (eso es folklore para Botín y Cia) y cortes de mangas al Imperio (al final la cesión de Rota le ha convertido en el más fiel de sus monaguillos). Es el sino de las actuales “democracias avanzadas”: elegir a dirigentes que son tolerados por el omnipoder financiero siempre y cuando no cuestionen su supremacía. Obama es un caso paradigmático. Tras el fiasco de su zafio y estulto predecesor, se requería un rostro más presentable y políticamente correcto para mantener el tinglado: que todo parezca que cambie para que todo siga igual. El primer presidente afro-americano ensayó algunos cambios aguados o frenados por los republicanos (los agresivos guardianes del sistema y de las esencias), pero no cambió nada sustancial en la cuestión clave; el poder financiero seguía incólume.
Y así siguen las cosas como les interesan a los que realmente mandan. Éstos también controlan los thinks tanks y los oráculos académicos. El incisivo y riguroso documental Inside job descubre los chalaneos entre las facultades de economía que dominan el pensamiento en el sector y los intereses de los poderes financieros. Quizá eso explique que los economistas no dan una en las predicciones –los críticos que acertaron no tenían altavoces mediáticos- y se hayan convertido en especialistas en explicar todo solo a toro pasado. Entre tanto, los ciudadanos del primer mundo están desconcertados, dedicándose a castigar a los gobiernos para exorcizar el fantasma de la crisis. Eso es lo que va a ocurrir previsiblemente en España el próximo 20-N. La gente votará al PP tras los desaguisados socialistas, sin reparar que ese partido todavía no ha mostrado apenas medidas de gobierno y donde gobierna aplica con pulso firme el desmontaje del Estado de Bienestar, empezando por la educación y la sanidad. Amparados en la creencia de que nada puede ser peor que lo anterior, de que “la derecha gestiona mejor la economía”, el electorado español puede optar por un gobierno conservador que defiende el modelo neoliberal que ha ocasionado el apocalipsis actual. ¿Cómo se puede apagar el fuego llamando a los incendiarios? Pero la coherencia no parece ser el valor más reclamado por una ciudadanía sangrada por el paro y con deseos de que se dinamice la economía al precio que sea…
Sin duda, la clave no está en mudar de siglas políticas, sino en cambiar de sistema. Necesitamos una refundación del capitalismo y de la democracia representativa, secuestrada ésta por la partitocracia y ambos por los centros financieros. Como ocurriera en la génesis del sistema en el siglo XVIII, cuando se liberó la cosa pública de la tutela religiosa, ahora necesitamos que el poder político se independice del poder financiero. Ese cambió de sistema es lo que reclaman muchos ciudadanos en todo el mundo, a través de movimientos como el 15-M o el más reciente de Occupy Wall Street; también es lo que demandan muchos intelectuales libres (no paniaguados de Wall Street y demás turiferarios). Solo con esta presión ciudadana sobre unos políticos que han hecho dejación de su supremacía moral y política sobre las instancias financieras se pueden encaminar las cosas hacia una solución duradera. Y para ello hay que preservar un estado de bienestar viable, un tejido económico dinámico, competitivo, respetuoso con la excelencia y un equitativo sistema fiscal.  Lo demás, es decir, el juego de la elección de esos logos que han secuestrado la democracia real, es pan para hoy y hambre para mañana.

                                           Jaime Miñana    @jaimeminana



sábado, 1 de octubre de 2011

Crónica de un desastre continuado: brookers cínicos, sueños derribados y Superman rogando al Altísimo…

                                            
                                                  Muy mal tiene que estar la cosa...


Los niños, los tontos y los farsantes dicen las verdades. De eso hemos tenido buena prueba esta semana, cuando se han puesto en circulación las declaraciones del semi-farsante brooker Alessio Rastani en la fiable BBC:http://www.publico.es/dinero/398537/en-un-ano-millones-de-personas-perderan-sus-ahorros. Dice lo que todos sabemos, que en este gran guiñol financiero que nos embarga –nunca mejor dicho- los políticos, los estados no pintan nada. Todo depende del capricho de los mercados y de tiburones como él. Qué más da que no sea un corredor de pedigrí, lo que ha dicho con osado cinismo es certero. Por mucho que descalifiquemos al mensajero, las verdades del barquero ahí siguen.

Y para verdades las que lanza como puños el socarrón George Carlin. En el vídeo que aquí adjunto se empecina en mostrarnos las vergüenzas del sueño americano (así se titula el show) o, mejor dicho, de cómo han dejado ese cacareado ideal los actuales detentadores del poder en Estados Unidos. El presidente Eisenhower dijo en su enigmático/visionario último mensaje televisado que había que tener cuidado con el complejo industrial militar. La historia americana de los años siguientes fue una prueba fehaciente del poder omnímodo de ese entramado. Ahora ha sido sustituido por otro poder más evanescente pero igualmente fáctico que tiene su sede en el Monopoly financiero de Wall Street. ¿Tendrá que venir Superman a salvarnos de estos sibilinos, todopoderosos villanos? El otro día (ver foto arriba) el superhéroe fue sorprendido rezando en una iglesia. Muy mal tienen que estar los tiempos…


                           

lunes, 26 de septiembre de 2011

GEN DE LA DESIDIA MADE IN SPAIN





Lo intuía y lo confirmé. Nueva York es la capital del mundo, la Nueva Roma contemporánea. Todavía sigue siendo la cabeza del imperio dominante. Recientemente he visitado las megalópolis chinas y se palpa en el ambiente: todavía les queda mucho para alcanzar el pulso de la Gran Manzana. NY se construyó con un gen de supervivencia que se desarrolla en un ecosistema humano de máxima competencia. Aquí todo el mundo parece impulsado por esa máxima de la Constitución americana: “Porsuit of happiness” (“Buscar la felicidad”). He conocido a un puñado de emigrantes hispanos activados por este “gen gringo” que los convierte en triunfadores… Uno piensa que esto es lo que ha activado también a las civilizaciones occidentales: la Grecia Antigua, Roma, la Italia Renacentista, la Inglaterra industrial… Como Atenas, Roma, Florencia o Londres, NY presenta esa doble cara de grandeza y miseria; se fomenta la creatividad individual al tiempo que crecen la explotación y la injusticia… Aquí, como entonces, también hay esclavos que sirven a los ciudadanos acomodados y a los turistas. Los cocineros, camareros, dependientes y taxistas son nuevos emigrantes que trabajan como esclavos, aunque ahora ven un túnel de salida por el que se colarán sus hijos probablemente. Como ocurriera con las minas de plata que sostenían el esplendor de Atenas o las barriadas proletarias de Manchester, hoy día ese vientre neoyorquino explotado sustenta la grandeza emergida del incomparable skyline. El american way of life es, por tanto, el último episodio de ese ambivalente impulso occidental que nos ha encaminado a dominar el mundo, aunque, como señala el siempre perspicaz Harold Bloom, ya hay síntomas de la caída del imperio de las barras y estrellas: el derrumbe financiero, la emergencia de la ultraderecha, la gran falla entre ricos y pobres, etc.

Soy crítico con las miserias del “sueño americano”, me solidarizo moralmente con los loosers (perdedores), compruebo las deficiencias de su magro Estado de bienestar (Michael Moore retrata incisivamente en Sicko las miserias de una Sanidad hipotecada por las compañías de seguros), detesto a un los republicanos que cada vez se aproximan más al fascismo...  Sin embargo, al regresar a España, camino de mi retiro definitivo en “la isla”, experimento un extraño shock. Comparados con los neoyorquinos, los madrileños, los zaragozanos me parecen un poco zombis. Aquí la gente no está en absoluto activada; y no es solamente consecuencia de la transitoria galvana agosteña. Hasta nuestros emigrantes están tan contagiados por ese sopor que no hablan de negocios, iniciativas para prosperar, sino de apuntarse al paro o traer a su familia para que disfruten de la Seguridad Social. Muchos de esos migrados proceden de lugares similares a los que encontré en NY, por lo que algo está determinando tan diferentes comportamientos a un lado y otro del Atlántico. ¿Será el gen español que les ha infectado? Hablo con mis amigos del tema y muchos comparten mi impresión. Los más puteados son los pequeños empresarios, aquellos que dependen para sobrevivir de su esfuerzo y talento. Además de soportar presiones fiscales (aquí solo paga la amplia clase media) y encorsetamientos laborales, tienen problemas con sus empleados, que acuden a sus trabajos con un espíritu funcionarial, nada estimulante, nada creativo. Aquí las empresas (la mayoría son PYMES, no lo olvidemos) son el gran enemigo al que exprimir más derechos, más vacaciones, más…, pero nadie se implica en un proyecto común para que todos se beneficien. Por descontado que hay casos de abusos de la patronal y que hay que permanecer vigilantes con las grandes firmas. Pero no es menos cierto que nos comportamos en general como los nuevos ricos del Welfare State  que reclaman mucho y se exigen poco; todo nos tiene que caer del cielo, de la empresa, de Mamá gobierno autónomo, Papá Estado o de los hermanos ricos de Europa. Así no me extraña que tengamos la productividad más baja del mundo desarrollado.

Pintan bastísimos y estamos metidos en urgentes medidas económicas, hasta cambios constitucionales, que no soy capaz de juzgar hasta qué punto son acertados. De lo que no me cabe duda es que necesitamos un cambio de chip, una nueva mentalidad que nos active, para que prime la competencia, la excelencia, la cultura del esfuerzo, la creatividad… frente a la indolencia, la endogamia, el “ya estoy colocado”, el enchufismo y el rentismo. Si no nos activamos en este sentido, los países emergentes se nos comerán por los pies (ya lo están haciendo) y nos convertiremos en la reserva espiritual de Europa (el gran sueño de Franco, vigía de Occidente); es decir un paraíso de vida mediterránea con diez millones de parados y una población activa restringida al sector servicios (los camareros de Europa y olé). Si eso se produce, el Estado de Bienestar será inviable y nuestro nivel de vida se irá reduciendo inexorablemente.
No suene esto a mantra neoliberal (vade retro Satanás), a deriva ideológica para hacer el caldo gordo a las multinacionales y superbancos (los auténticos culpables del desastre), que es precisamente lo que va a hacer el PP (ZP Bautista les preparó el camino) por mucha retórica de emprendedores y clases medias que ahora exhiba Génova para hacerse con la Moncloa. La verdadera reforma necesaria en España llegará, por tanto, cuando se aborden estos desastrosos hábitos culturales interiorizados, tras heredadas de esa España del hidalgo holgazán que presume tanto de su honor como de no trabajar… ¿Cuántos caraduras conocéis que se jactan de haber logrado un puesto en el que no dan palo al agua, cuál es la meta de todo español de pro sino colocarse de funcionario al lado de casa? Y no voy a descender a gremios, pues la culpa está bastante repartida. Ciertamente, no debemos perder nuestra peculiar cultura mediterránea del saber vivir (en eso tenemos que enseñar mucho a los newyorkers y a los europeos del norte), pero hay que empezar a mutar este gen español de la desidia para que se transforme en un agente transformador, capaz de desarrollar el enorme potencial creativo de este pueblo, hoy aletargado por el espejismo del “interminable bienestar europeo”. Afortunadamente no es un elemento genético, sino un dispositivo cultural con hondas, perversas raíces que hay que empezar a arrancar de cuajo.

                                               JAIME MIÑANA. Filósofo      @jaimeminana











viernes, 23 de septiembre de 2011

Esperando el 20-N



Nunca esa emblemática fecha fue tan esperada. No porque se haya puesto de moda Franco (San José María nos libre…) sino porque es el día fijado para las elecciones con menos suspense de la democracia (dicen). Negándose a sí mismo, José Luis Rodríguez Zapatero ha puesto al PSOE al pie de los caballos. La Historia demostrará si lo suyo ha sido un patriótico sacrificio (¡evitar convertirnos en otra Grecia o Portugal!) o un colosal error estratégico. De momento lo pagará su partido. Si ZP hubiera dimitido aquel fatídico mayo de 2010, en lugar de darle la vuelta a los principios que siempre había defendido, quizá hubiera quedado como un valor de futuro para la desconcertada izquierda europea. ¿Hubieran desestabilizado más esas elecciones anticipadas la situación económica de España? ¿Hubiera cosechado un resultado peor la erosionada marca socialdemócrata? El tiempo lo dirá. De momento tenemos al líder peor valorado de España enfilando el camino de la Moncloa, sin moverse, con la estrategia de la avestruz, fumando repantingado en su nube-estilita (Peridis fecit).

Rajoy de la luenga barba traerá a las Españas (perdón a la Una-Grande-Libre que se avecina) el dictado de los mercados y de Angela Merkel, sin cortapisas, en detrimento del Estado de Bienestar (esa antigualla socialdemócrata…). Lo están ensayando ya en sus taifas con el pretexto de poner orden en las cuentas… Los augures anticipan que los españoles, desesperados, avalarán el vuelo de la gaviota por un poco de plancton… Con el liberalismo azulón se colará el ramalazo autoritario que tiene una derecha heredera del franquismo. Las formas exhibidas por determinados responsables autonómicos ante los enseñantes en huelga lo avalan, así como el intento de los consejeros del PP –con la miserable abstención socialista- por controlar la edición de las noticias en RTVE… (http://www.publico.es/televisionygente/397593/los-partidos-politicos-deciden-controlar-la-informacion-de-rtve). Son tics que solo pueden parar, como así ha sido en el Ente Público, la rebelión de profesionales y ciudadanos. Lamentablemente eso no se produjo en Telemadrid o Canal 9, dirigidos por correveidiles de sus respectivos presidentes; tampoco se ha producido en el canal balear, donde recientemente se ha puesto al frente de la entidad al portavoz y Consejero de Presidencia del president Bauzá.  Y es que es en la gestión de los medios públicos que hacen los conservadores españoles donde vislumbra su esquizofrénico credo. De un lado son muy liberales (en lo económico, claro), de otro muy controladores y autoritarios. Peculiaridades de una derecha autóctona que abarca desde los ultras hasta los socialdemócratas desencantados. Atentos, porque un futuro gobierno del PP se moverá entre esos dos polos… y la ciudadanía podría tener un destacado papel regulador…